Ryanair se enfrenta a una de sus peores crisis de operatividad, coorporativa y laboral en los últimos años. La buena marcha de la compañía, que cotizaba en máximos históricos y superaba los 18 euros por acción.
La aerolínea irlandesa pierde la referencia de los 16,7 euros y regresa a niveles de mayo tras haber incrementado pasajeros y obtenido un beneficio récord. La cancelación de hasta 50 vuelos diarios no se debe únicamente a una mala planificación de las vacaciones de los pilotos, como aseguraba la aerolínea. Norwegian ha informado que contrató a 140 pilotos procedentes de Ryanair, un motivo de mayor peso que ha podido desatar esta crisis.
Según los argumentos de Ryanair, iba a cancelar los vuelos para «mejorar su puntualidad» y solventar un «problema de organización de las vacaciones». No obstante, la aerolínea noruega aseguró que había contratado a 140 pilotos de la compañía de bajo coste irlandesa e incrementará su plantilla en Dublín, el centro de operaciones de Ryanair. Se apunta que la fuga de pilotos habría llegado a 400, aunque la irlandesa no ha confirmado este extremo.
Pese a que el coste de las indemnizaciones solo alcanzaría un máximo de 35 millones de euros, en Bolsa las pérdidas son cercanas a los 1.500 millones de euros. La cotizada se sitúa ahora en los 16,69 euros por título, frente a los 18,03 euros que marcan sus máximos históricos a precios de cierre. La capitalización bursátil ha perdido así los 20.000 millones de euros en el holding.
Los afectados son los pasajeros, y la aerolínea ya ha recibido la apertura de un expediente por parte de Fomento tras cancelar más de 510 vuelos desde y hacia España. Barcelona y Madrid son los aeropuertos más afectados, mientras que la cifra total de cancelaciones llega a las 2.000.
Ryanair no tendrá que indemnizar a los pasajeros por la cancelación si avisa con al menos 48 horas. Tras las presiones recibidas, ha publicado la lista de los vuelos ya cancelados desde el 21 de septiembre hasta finales de octubre. De esta forma, los pasajeros podrán o bien cambiar el vuelo o bien pedir el reembolso.
Pese a tratar de resolver la crisis a corto plazo, durante un máximo de seis semanas, los problemas de personal continuarán hasta finales de año, según aseguró la BBC.


