Asimismo, S&P ha decidido mejorar la perspectiva de Baleares de estable a positiva, aunque mantiene la calificación de su deuda en BBB- (aprobado bajo), mientras que mantiene para Canarias su nota en un aprobado alto (BBB+), con perspectiva estable.
La agencia mantiene la calificación de la deuda de Cataluña en BB- (bono basura) y la pone bajo vigilancia (CreditWatch) para una posible nueva rebaja, una decisión que prevé tomar en dos semanas.
El pasado 9 de octubre S&P empeoró su calificación de la deuda de Cataluña, que ya se encontraba en bono basura, por la tensión política entre el gobierno autonómico y el central.
Según explicó entonces, el empeoramiento de la nota de la región (de BB a BB-) obedecía a que las diferencias entre ambos ejecutivos podían afectar al acceso a la financiación de Cataluña, gobernada por lo que queda de la CDC de Artur Mas y ERC con el permiso de los anticapitalistas de la CUP, por parte del gobierno central mediante el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).
La agencia mantiene para Valencia, gobernada por el PSOE y Compromís, una marca blanca de Podemos que se ha separado de la formación de Pablo Iglesias en el Congreso de los Diputados, la nota en BB (bono basura), con perspectiva estable, debido a que la región tiene una situación presupuestaria débil y una reducida capacidad para reducir los gastos en comparación con otras autonomías del régimen común.
No obstante espera que esta comunidad siga reduciendo sus déficits durante el periodo 2016-2018 gracias a la favorable situación económica, pero a un ritmo más lento del previsto inicialmente.
La perspectiva estable que le otorga está motivada por la expectativa de que la situación económica y presupuestaria continúe mejorando y por el apoyo financiero que la autonomía recibirá del Gobierno central.
S&P rebaja la calificación de Aragón de BBB a BBB-, tras el nuevo gobierno del PSOE apoyado por Podemos, por una previsible ralentización en la contención del déficit y el endeudamiento, aunque mantiene su perspectiva en «estable», al contemplar un gradual descenso de dicho déficit y una estabilización de la deuda.
La única de las comunidades analizadas que ha mejorado su perspectiva es Baleares, que según S&P podría llegar a elevar su nota si en los próximos dos años mejora la relación del peso de su deuda respecto de sus ingresos.
En cuanto a Canarias, la agencia le otorga la misma calificación que a España (BBB+ o aprobado alto tras la revisión del 2 de octubre pasado) y la misma perspectiva (estable), al considerar que la autonomía no tiene unas características de crédito distintas a las del Estado en un escenario de estrés.
Asimismo, añade que su economía está muy correlacionada con la de España y que recibe gran parte de sus ingresos mediante transferencias gestionadas por el ejecutivo central.
S&P mantiene en bono basura a Cataluña y Valencia
Mercados 04/03/2016
