Warren Buffet vuelve a reunir a los accionistas de Berkshire Hathaway en Omaha. La cita de este año tiene ya dos comidillas: la venta de un tercio de las acciones que posee en IBM y una apuesta de hace diez años.
La apuesta con Ted Seies, Hidden Brook Investments managing partner, consistía en obtener una mayor rentabilidad con dos apuestas en la Bolsa. Buffett escogió un fondo que replicaba al índice bursátil S&P 500, mientras que Seies aseguraba que obtendría una mayor rentabilidad invirtiendo en fondos gestionados por expertos, pero no cualquier fondo, sino los considerados mejores por su firma de inversión. Ambos apostaron 320.000 dólares y las supuestas ganancias irían a parar a una ONG, la que ellos escogieran. En la apuesta solo había una condición, que se restaran las comisiones de la rentabilidad obtenida para dar el resultado final.
El pacto se selló en 2007 y ahora se ha conocido al ganador, que no es otro que Buffett. En abril de 2007, el S&P 500 se situaba en los 1.482,37 puntos y ha obtenido una revalorización del 61% hasta ahora. Contando desde enero, la rentabilidad del S&P 500 fue del 67%.
En este tiempo, Buffett ha obtenido cerca de un 85,4% de rentabilidad, mientras que Seises se ha quedado con un 22%, contando que son fondos gestionados por grandes expertos y fuertes salarios. El instrumento usado por Buffett es el Vanguard S&P 500 Index Fund, cuyas rentabilidades acumuladas en los últimos cinco años ha sido del 18,28%, según los datos de Morning Star.
Buffett se llevó el gato al agua por las importantes subidas de la Bolsa en 2009, cuando el S&P 500 despegó con fuerza tras el batacazo de marzo de ese mismo año, mínimos de la crisis en EE UU. El perdedor de la apuesta, en una entrevista concedida a Bloomberg, ha asegurado que las comisiones se han comido gran parte de la rentabilidad obtenida, mostrando los caros servicios y el por qué estos gestores cobran elevados salarios.
Tras perder, ha pedido la revancha a Warren Buffett, doblando la apuesta inicial, elevándola a 640.000 dólares y sin cambiar ni una coma de la única condición impuesta. Buffett tendría un duro recorrido, más cuando el S&P 500 se encuentra muy cerca de máximos históricos.
La apuesta de Buffett se basa en uno de sus consejos hacia los inversores particulares. El Oráculo de Omaha siempre se ha mostrado a favor de invertir en fondos que replicaran el índice S&P 500 y dejar correr las ganancias, ya que se trata de una inversión a largo plazo, donde en teoría la Bolsa siempre ha ganado. Buffett ha huido siempre de la «gestión activa», es decir, analistas, expertos y gurús que mueven el dinero sin ton ni son provocando un mayor gasto en comisiones, un dinero que precisamente va a los gestores de esos mismos fondos.
Según la entidad S&P Dow Jones, la mayoría de los fondos que son gestionados de forma activa han mostrado su poca valía a la hora de batir al mercado. En concreto, durante los últimos 15 años, solo el 8% de los fondos de inversión especializados y de gran tamaño han batido a los índices de referencia, el 92% se ha quedado por debajo. En cuanto a los fondos dedicados a medianas empresas, el 95% se ha mostrado incapaz de batir al mercado, mientras que el 93% de los especializados en pequeñas compañías tampoco ha superado la rentabilidad del índice de referencia. Este estudio podría arrojar datos aún peores para la gestión activa, pero solo se analizan los últimos 15 años. La gestión pasiva, por su parte, logra batir al mercado, es decir, con una única operación basada en replicar un índice bursátil ya se ganaría. Buffett es uno de estos populares seguidores y siempre ha aconsejado entrar en aquellos fondos que replican fielmente el S&P 500.
Buffett no valora IBM de la misma forma que hace 6 años
En la víspera de la reunión anual, Buffett ha anunciado la venta de un 33% de su paquete accionarial en IBM. «No valoro IBM de la misma manera que lo hice hace 6 años, cuando empecé a comprar», afirmó Buffett en declaraciones a la cadena financiera CNBC. La compañía tecnológica se hunde en Wall Street como resultado de esta operación.
En concreto, Buffett tenía 81 millones de acciones de IBM a finales de 2016, por lo que ha vendido cerca de 24 millones de títulos. «Cuando superó los 180 dólares (a mediados de febrero pasado) vendimos una cantidad razonable de acciones», afirmó Buffett, que agregó que actualmente valora hacia abajo los títulos de la firma.
El magnate, presidente de la firma de inversiones financieras Berkshire Hathaway, una de las más importantes del país, dijo que IBM se enfrenta a una «dura competencia». «IBM es una compañía grande y fuerte, pero también tienen competidores grandes y fuertes», aseguró.
