Berlín, 11 jun.- La canciller alemana, Angela Merkel, viaja mañana a China en una visita de tres días, en el que además de celebrar las cuartas consultas gubernamentales germano-chinas, abogará por que se permita el trabajo de fundaciones políticas y ONG extranjeras, del que dijo es beneficioso para todos.
En su habitual videomensaje de los sábados, Merkel señaló que abordará, entre otros temas, la ley para regular la actividad de las ONG extranjeras que debe entrar en vigor en 2017 y abogará por que «el trabajo de las fundaciones políticas, pero también de otras organizaciones no gubernamentales, tan beneficioso para todos, no se vea afectado muy negativamente».
Agregó que en sus conversaciones se interesará por las razones que han llevado al Gobierno chino a plantearse esta ley, al tiempo que defenderá que el trabajo de estas fundaciones, que permiten también que China y Alemania se conozcan mejor, pueda continuar.
«Las consultas gubernamentales son para mí muy importantes, porque desde que las creamos, hemos logrado establecer una base mucho más amplia para nuestra cooperación», subrayó por otra parte.
El espacio para la cooperación se ha ampliado mucho gracias a la existencia de numerosos programas en muchas de las diferentes carteras, agregó la canciller, quien precisó que el marco de acción de la cooperación germano-china acordado entre ambos gobiernos en 2014 abarca un total de 110 proyectos.
Merkel abordará asimismo la cuestión del «acero», porque «para todos los estados miembros europeos la situación actualmente es difícil», dijo al referirse a cómo afecta el exceso de capacidad de producción de China a la industria europea, lo que ha llevado a la Comisión Europea a iniciar una evaluación antidumping.
«Y un país como China, que produce la mitad de todo el acero del mundo, escuchará seguro nuestros problemas», dijo.
En una rueda de prensa rutinaria, el portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, subrayó ayer el «interés» de Alemania en «incluir a China como un actor responsable y global en la política global» y recordó que ese país, en diversos temas regionales, por ejemplo Irán, «ha desempeñado un papel constructivo».
El portavoz de Exteriores, Martin Schäfer, se refirió asimismo a la situación de los derechos humanos y señaló que «sin duda alguna» entre Alemania y China existen «ideas diferentes sobre el respeto, la vigencia y la aplicación», pero recordó que existen desde hace años foros con la parte china para discutir sobre ello.
Seibert, por su parte, señaló que «los derechos humanos y la evolución en la sociedad son temas siempre abordados en las conversaciones de la canciller».
Merkel, que viajará acompañada de seis ministros y cinco secretarios de Estado parlamentarios, se reunirá mañana para una cena con el primer ministro chino, Li Keqiang.
En la mañana del lunes arrancarán oficialmente las cuartas consultas germano-chinas con honores militares, a las que seguirá una reunión de la canciller con Li, la sesión plenaria presidida por ambos jefes de Gobierno y la ceremonia de firma de acuerdos.
Ese mismo día asistirá a varios foros económicos bilaterales, se reunirá con el presidente de la Asamblea Popular Nacional de China, Zhang Dejiang, y cenará con el presidente chino, Xi Jinping.
El martes viajará a Shenyang, en el noreste del país, que se encuentra sumida en una difícil recesión económica, para hacerse una idea de las reformas estructurales -«muy importantes y también muy valientes»- que China está llevando a cabo allí y en su caso ofrecer asesoramiento y apoyo.
En Shenyang visitará además la planta del fabricante alemán BMW. EFE


