Un ministro del Gobierno británico dimitió el pasado miércoles por llegar unos minutos tarde a la Cámara de los Lores del Parlamento.
La decisión tomó por sorpresa a los demás lores, que lamentaron su decisión con gritos de “¡no!”. Pero Michael Bates, secretario de Desarrollo Internacional del Reino Unido desde 2016, aseguró sentirse “completamente avergonzado por no haber estado” en su sitio cuando tocaba.
La repentina decisión duró menos de 24 horas, ya que al acabar el día el Ejecutivo de Theresa May había rechazado su dimisión por no “considerarla necesaria”.
Bates debía estar en su asiento a las 15 horas para responder a una pregunta de la parlamentaria laborista Ruth Lister sobre la desigualdad salarial, pero llegó unos minutos tarde y, en su lugar, respondió el portavoz principal de los Lores, John Taylor.
Cuando llegó, Bates se dirigió a Lister con un discurso de disculpa: “Durante los cinco años en los que tuve el privilegio de responder a las preguntas (…) en nombre del gobierno, siempre creí que debíamos alcanzar los estándares más altos posibles de cortesía y respeto”, afirmó. “Estoy completamente avergonzado de no haber estado en mi lugar. Por lo tanto, ofrezco mi renuncia”, sentenció.
La laborista Angela Smith dijo más tarde que no había necesidad de dimitir. “Una disculpa por parte del Lord Bates hubiera bastado perfectamente” dijo y añadió que “fue una descortesía menor de la que cualquiera de nosotros podría ser culpable en alguna ocasión”.


