Las explosivas subidas del IVA durante los Gobiernos del PSOE y del PP han dado como resultado la mayor recaudación de la historia, unos 64.000 millones de euros. No obstante, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha planteado la aprobación de «otro tipo de figuras tributarias».
De esta forma, el ministro rechaza incrementar de nuevo el IVA, ya que ve suficiente la reforma del 2012, cuando los tipos reducidos subieron del 8% al 10% y al 21% en algunos casos, mientras que el general ha pasado del 15% al 21% en la última década. Una subida de impuestos que ha dado como resultado la mayor recaudación de este impuesto en toda su historia.
En este sentido, rechaza seguir las directrices del Fondo Monetario Internacional y de la OCDE, que han pedido a España incrementar aún más el IVA. «No tienen razón los organismos internacionales cuando nos recomiendan subir el IVA», ha asegurado el ministro, quien se jacta del aumento de la recaudación a través de uno de los impuestos más injustos que existen y que golpean directamente el bolsillo de todos los contribuyentes por igual.
«Nunca hemos tenido esta recaudación de IVA«, ha asegurado, al tiempo que afirma que los 64.000 millones se destinarán a realizar políticas. En lugar de subir el IVA, Montoro ve necesario plantear «el futuro y otro tipo de figuras tributarias», aunque no las ha concretado ni detallado, pero que ya está en la mesa de la maquinaria para continuar esquilmando los bolsillos de los consumidores y contribuyentes.
En el mismo foro, el profesor del IE Business School Fernando Fernández ha apostado por reducir la cantidad de productos sujetos al tipo reducido o superreducido, que suponen el 40% del consumo, con el objetivo de incrementar la recaudación, una cuestión en la que ha coincidido Lagares.
Bajar el Impuesto de Sociedades al 10%
Con respecto al impuesto de sociedades, el catedrático de Hacienda Pública y presidente del comité de expertos para la reforma del sistema tributario Manuel Lagares ha planteado la posibilidad de bajar el tipo «que a lo mejor se tiene que aproximar más al 10% que al 20%» o bien «seguir ajustando adecuadamente la base del impuesto», por ejemplo aplicándolo sobre el resultado bruto o ebitda en lugar de sobre el beneficio contable.
Lagares también ha instado a suprimir el impuesto de patrimonio porque, como ha coincidido el resto de ponentes, no funciona correctamente ya que las personas con más recursos tienen la posibilidad de salir del país para eludirlo.
Los expertos también han planteado la posibilidad de incrementar los pagos por uso de los servicios públicos o copagos, tanto en la sanidad, como en las infraestructuras, ahora que existe la tecnología necesaria.
Por otro lado, ha asegurado que España cerró el año pasado con un déficit por debajo del 4,6%, dando por hecho que por primera en toda la crisis se cumplirá con el objetivo fijado por Bruselas. En concreto, España tendría aún un fuerte desequilibrio entre ingresos y gastos, que no dejan de aumentar pese a que se pide austeridad a las familias y empresas.
El déficit cae por la subida de ingresos y la mejora del PIB, los gastos van en aumento
El propio Montoro ha asegurado que el gasto solo disminuye en términos relativos y no en absolutos. De esta forma, el Gobierno lejos de apretarse el cinturón, se deja llevar por la ola de la recuperación y consiguiente subida del PIB. Los términos relativos del gasto se miden en base al PIB, si éste sube, la relación cae, una trampa más en el solitario. Así, si el PIB cae y el gasto se mantiene, se produce un incremento en términos relativos, por lo que España cumple con el déficit, de momento, por la vía de los ingresos, que incrementan a su vez el PIB, rebajando así el déficit, pese a que el gasto aumenta.
A partir de estos datos, el ministro ve «completamente factible» conseguir un déficit del 3,1 % del PIB este año, gracias al crecimiento económico, la creación de empleo y la reducción del gasto público «en términos relativos, no absolutos». Se ha mostrado «optimista» porque «España está viviendo una recuperación económica posiblemente de las más sanas de su historia» gracias al superávit por cuenta corriente y a que «todo el crecimiento se está yendo a empleo».
Así, el Gobierno confía en tener 20 millones de ocupados en 2020, lo que «significará que podemos dejar atrás el peor legado de la crisis económica, que ha sido la destrucción de empleo».
Precisamente este objetivo de recuperación económica «es el que debe reunir a las formaciones políticas en España» porque Gobierno y la oposición tienen «la responsabilidad compartida de favorecer esa recuperación económica». «¿Qué formación política, qué partido político, qué gobierno autonómico sería capaz de oponerse a la recuperación económica y la creación de empleo?», se ha preguntado.
Montoro también ha subrayado la necesidad de reducir el endeudamiento, especialmente en el sector público, después de que el privado se haya desapalancado por un total de 430.000 millones de euros.
