El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se anota en su extenso currículum de medidas contra el ahorro la eliminación de cientos de Sicav, un hito que no llegó a hacer ni el PSOE de Zapatero.
Montoro no ha facilitado ventajas fiscales a estos vehículos de inversión a la hora de fusionarse con fondos de inversión, por lo que numerosas de estas sociedades de inversión colectiva ha optado por liquidarse, según recoge El Confidencial.
El PP cumple así con uno de los aspectos más polémicos en cuanto al ahorro se refiere, pareciéndose más a un partido de extrema izquierda, como Podemos, que un partido político conservador. El PP propuso entonces aumentar los requisitos para constituir una sicav, para lo que era necesario al menos 100 accionistas, así como aumentar los impuestos.
Las sicavs tributan como los fondos de inversión, cuya fiscalidad no se ha modificado, una muestra significativa de cuál es el camino optado por el PP. A través de la Dirección General de Tributos, Hacienda denegaba beneficios fiscales para las sicavs en caso de fusionarse con fondos de inversión, por lo que estas grandes fortunas tributarían como si de un fondo se tratara, es decir, un 1% en el caso de cambiar acciones y el 21% en el caso de vender, pero hasta entonces no tenían por qué tributar.
La respuesta de Hacienda evita así que los traspasos de las sicavs a fondos no tuviera ninguna consecuencia fiscal, por lo que numerosas empresas de este tipo han decidido darse de baja.
Según los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, CNMV, desde mayo del pasado año se han liquidado más de 140, mientras que solo se han reconvertido un total de 35. De estas cifras, 78 liquidaciones se han producido durante el 2017, casi 8 veces más que en 2015.
La liquidación de sicavs se produce especialmente entre las que no tienen plusvalías, por lo que no tendrán que realizar pagos de impuestos. El resto aún espera las nuevas medidas del Gobierno.
El pacto entre PP y C’s, que consta de 100 medidas de las pactadas entre los de Albert Rivera y Pedro Sánchez en su acuerdo tras el 20-D, supone un aumento del gasto público de 28.500 millones de euros durante la legislatura, en un momento en el que Bruselas exige a España un ajuste para cuadrar el déficit. Asimismo, también sería el adiós casi definitivo de las Sicavs en España, uno de los instrumentos financieros más transparentes que existen y cuyo control pasaría de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, CNMV, a manos de la Agencia Tributaria.
Si Podemos inició en Navarra la persecución a las Sociedades de Inversión de Capital Variable, Sicavs, el PP y Ciudadanos han propuesto incrementar la tributación. El pacto fomenta la fuga de capital de las Sicav, ahora en plena fuga por la legislación. Y es que, su control estará en manos de la Agencia Tributaria y no de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, como hasta ahora. El cambio no es baladí, ya que dejarían de ser auténticas instituciones de inversiones colectivas y dejarían de tributar al 1%, siempre y cuando se mantenga la inversión, ya que en caso de vender la participación, el inversor deberá tributar al 21%. Con esta modificación, deberán tributar al tipo general del Impuesto de Sociedades.
