Moody’s es la segunda agencia de calificación que ha dado la alerta por las dificultades que va a encontrarse el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy para implementar reformas y reducir el déficit.
A juicio de Moody’s, la falta de reformas tendría un impacto negativo en su perfil crediticio, una advertencia ante la posibilidad de una reducción de la nota. Asimismo, muestra «poca confianza» en que España alcance los objetivos de déficit pactados con la CE para este año y siguientes.
Según un informe remitido este lunes por la agencia de calificación de riesgos, la falta de una mayoría clara del Ejecutivo, junto a la naturaleza «fragmentada» del Parlamento, son «importantes escollos» para dar solución a la «debilidad estructural» de las finanzas públicas españolas.
Asimismo, según la vicepresidenta de Moody’s y coautora del informe, Sarah Carlson, será complicado que el Gobierno tenga un apoyo legislativo y popular para llevar a cabo las reformas necesarias en aspectos como un control más efectivo sobre las finanzas regionales, y un menor gasto sanitario y de la Seguridad Social.
Por ello «cabe la posibilidad de otra ronda de elecciones anticipadas», concluye. Moody’s recuerda que España ha incumplido «repetidamente» sus objetivos de déficit, y no cree que lo consiga con el 4,6 % del PIB pactado para este año con la CE. Para los siguientes ejercicios, el presupuesto para 2017 será el primer examen «clave» del nuevo Ejecutivo, afirma, y recuerda que son necesarias medidas con un efecto estructural del 0,5% del PIB (5.000 millones) tanto en 2017 como en 2018.
Deuda en el 100% del PIB
A juicio de la agencia, la deuda pública se estabilizará en torno al 100% en 2017, y sólo empezará a declinar en los siguientes ejercicios. Para Moody’s, la economía española aún no ha notado materialmente los efectos de la incertidumbre política, gracias a su recuperación cíclica. No obstante, considera que este momento favorable se debilitará el año que viene (entre otros motivos señalan la incidencia del «brexit»), y prevé que el PIB se ralentice desde el 2,9% en 2016 al 2% en 2017.
A finales de octubre, Fitch opinó que el nuevo Gobierno en España reduce incertidumbres, aunque siguen los “riesgos políticos significativos” como la opción de que carezca de suficientes apoyos, incluso para acabar su mandato, o el desafío catalán, por lo que descarta reformas a la altura de las de la anterior legislatura.
En este sentido, ha asegurado que el Ejecutivo se enfrenta a un riesgo a la hora de asegurar el apoyo a su agenda política, incluido en lo que afecta a los presupuestos, uno de los primeros retos que encara.


