Bruselas, 26 abr.- El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, se mostró hoy confiado en que los acreedores y Grecia lleguen «muy pronto» a un buen acuerdo sobre las medidas de contingencia para cerrar la primera revisión del tercer rescate al país.
«Yo creo y la Comisión Europea cree que estamos realmente en una posición de lograr un acuerdo sobre el trabajo que queda», declaró Moscovici en el pleno del Parlamento Europeo, después de que el primer ministro griego, Alexis Tsipras, pidiera al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, una cumbre extraordinaria para superar el punto muerto en el que se encuentran las negociaciones.
«Por supuesto, hay todavía trabajo por hacer, pero ya tenemos progresos y hemos hecho muchos esfuerzos para prevenir una potencial crisis», recalcó el comisario europeo.
Agregó tener «mucha esperanza de que llegaremos a un acuerdo muy pronto», y aseguró que la Comisión Europea trabajará en ello «con gran determinación», «con serenidad y de manera calmada».
«Queremos una Grecia fortalecida y reformada que pueda volver al crecimiento y volver a crear empleos», señaló Moscovici.
Tras haber consultado a los presidentes del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, y de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y tras conversar con Tsipras, el presidente del Consejo Europeo consideró hoy que no es el momento aún de elevar la cuestión griega al nivel de los jefes de Estado y de Gobierno, aunque en su opinión los ministros deben tratarla de manera urgente.
«Tenemos que evitar una situación de incertidumbre renovada para Grecia. Por ello necesitamos una fecha específica para una nueva reunión del Eurogrupo en un futuro no lejano, y no estoy hablando de semanas, sino de días», recalcó Tusk tras reunirse con el presidente de Albania, Bujar Nishani.
Tsipras tomó la decisión de pedir la convocatoria de una cumbre después de que anoche los acreedores solicitaran interrumpir las negociaciones ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo sobre el plan de contingencia adicional exigido por el Eurogrupo por valor de 3.600 millones de euros.
Se trata de medidas que deberían tomarse solo en caso de que Grecia no obtenga un superávit primario del 3,5 % del PIB en 2018, como está fijado en el tercer rescate, pero que, según pidió el Eurogrupo la semana pasada, se deben legislar a priori, aunque solo se apliquen en caso de necesidad.
Tanto la Comisión Europea como el Banco Central Europeo y el fondo de rescate de la eurozona creen que Atenas sí cumplirá este objetivo, pero han accedido a pedir al país estas medidas preventivas para lograr un entendimiento con el Fondo Monetario Internacional, que duda de que Grecia pueda alcanzar la meta con el programa actual. EFE


