«Nuestro presidente será Carles Puigdemont; nuestro consejero, Joaquim Forn; y nuestro pueblo, Cataluña y su gente. No nos recortarán nunca las libertades». Así han respondido Mossos por la independencia a la apliación del 155 de la Constitución Española.
Esta parte no oficial de los Mossos de Esquadra está conformada por uno 400 agentes de la policía autonómica y están armados. Hasta ahora no han realizado nada más que escritos en la red social Twitter y algunas acciones colectivas sin usar la violencia.
El nostre president és i serà @KRLS, el conseller @quimforn i el nostre poble Catalunya i la seva gent. No ens treuran mai les llibertats!
— Mossos x Independ. (@ANC_Mossos) 21 de octubre de 2017
La existencia de este colectivo, nacido en abril de 2012 poco antes de Sant Jordi, responde a un tentáculo de la Asamblea Nacional Catalana. El momento para estos agentes es muy delicado, más cuando se están llevando a cabo investigaciones judiciales sobre el papel de ciertos agentes de los Mossos de Esquadra durante la celebración del 1-O.
«La existencia del colectivo Mossos por la Independencia, que es ajeno a la Policía de la Generalitat, no compromete por sí misma la neutralidad política ni la imparcialidad de sus miembros en el ejercicio de sus funciones profesionales«, aseguraba el sustituido Albert Batllé al frente de los Mossos de Esquadra. Ahora están bajo las órdenes de Josep Lluís Trapero y Joaquim Forn.
El ex director de los Mossos aseguró que todos los agentes de los Mossos tienen como fin «respetar el marco normativo vigente y específicamente los deberes y obligaciones que impone la ley de la policía catalana, por lo que cualquier persona o entidad que considere que se ha producido una vulneración de la legalidad puede actuar en consecuencia”. Justo en dirección contraria, según la nueva advertencia de este grupo de agentes, que no acatarán las órdenes del Ejecutivo.
El grupo de estos Mossos se creó «para defender a Cataluña en un momento de crisis nacional» a través de una propuesta de agentes de los Mossos en Gerona, cuyos juzgados están investigando la actuación de estos mossos durante el 1-O.
«Tenemos que escoger si queremos una nación emergente y vital o un país empobrecido y asimilado a un estado centralista y expoliador como es el Estado español; nuestra decisión es clara, escogemos una Catalunya próspera, emergente y vital, y la vía para conseguirla es un estado propio», afirmaba la ANC en el momento de dar a conocer este nuevo tentáculo.
Otro de los motivos esgrimidos eran las «agresiones constantes» que recibe supuestamente Cataluña: agresiones a la lengua, la cultura y la economía, sin especificar exactamente en qué consistían. Asimismo, afirman sin rubor alguno que «España nos roba e incumple sistemáticamente sus compromisos con Cataluña». También se propusieron trabajar en la creación de un nuevo país.
Los principales sindicatos de Mossos de Esquadra muestran rechazo a la intervención del Gobierno, pero obedecerán
Los sindicatos de los Mossos de Esquadra han mostrado su rechazo a que se aplique el artículo 155 de la Constitución para que el Gobierno pase a tener el control sobre la policía catalana, pero han indicado que, en esa tesitura, los agentes no tienen margen para la desobediencia.
La aplicación del artículo 155 supondrá que el Gobierno, o el órgano que designe para ello, asumirá el mando de los Mossos, de forma que desde el Ejecutivo se podrán dictar instrucciones «directas y de obligado cumplimiento» a los miembros de la Policía de la Generalitat, ante lo que los sindicatos han pedido que se respete su profesionalidad y no les arrebaten competencias.
Valentín Anadón, el portavoz de FEPOL, el sindicato mayoritario en los Mossos de Esquadra, ha afirmado a Efe que los agentes de la policía catalana no tienen «margen de maniobra» para desobedecer si se aplica el 155: «estamos obligados a mantenernos dentro del margen de la ley».
Anadón ha indicado que su sindicato ve «indeseable» que se aplique el artículo 155, por lo que ha instado a los representantes políticos a «agotar todas las vías de diálogo» para intentar evitarlo «hasta el último momento».
Comparan el 155 con un «territorio comanche»
El portavoz sindical ha advertido de que el artículo 155 es un «territorio comanche«, ya que tiene un «margen de discrecionalidad muy grande», por lo que ha pedido que se «extreme la prudencia» en su aplicación y que se le dé un uso «quirúrgico».
En concreto, ha indicado que el 155 se tendría que limitar, en el caso de los Mossos d’Esquadra, a dar las coordenadas de seguridad jurídica que necesitan los agentes para actuar, respetando sus competencias y estructuras, para que se aplique de la forma «menos invasiva» posible y durante el «mínimo tiempo imprescindible».
«Un político puede decir que opta por la desobediencia, pero los mossos no tenemos este margen: estamos obligados a mantenernos dentro de la ley», ha insistido Anadón, que ha afirmado que los agentes no pueden mezclar su opción ideológica con el ejercicio de sus funciones. Anadón también ha lanzado un mensaje de «calma y tranquilidad» y ha pedido que se mantenga la cohesión, tanto en el conjunto de la sociedad catalana como en el seno de los Mossos de Esquadra.
El SPC, no hay margen para la desobediencia
En la misma línea, el portavoz del Sindicato de Policías de Cataluña (SPC), David Miquel, ha indicado a Efe que los agentes no tienen nunca «margen para la desobediencia», independientemente de quién les dé las órdenes.
«Nosotros no decidimos quién nos da las órdenes. Siempre las tenemos que obedecer, si se basan en la legalidad vigente», ha explicado el portavoz del SPC, que ha recordado que todavía no se sabe si se aplicará el 155 y cómo afectará a la policía catalana.
En este sentido, ha afirmado que están a la expectativa de ver qué ocurre esta semana y si finalmente se puede evitar la aplicación del 155 para que el Gobierno asuma el control de los Mossos.
El portavoz del SPC ha mostrado su «tristeza» por la situación actual y por cómo ha acabado afectado al cuerpo de los Mossos, en contra de lo que sostuvieron al inicio del proceso los responsables del gobierno catalán, que, según ha recordado, garantizaron a los funcionarios que podían estar tranquilos.
El SME, una medida «extrema» que genera inquietud
En la misma línea, el portavoz del Sindicato de Mossos d’Esquadra (SME), Toni Castejón, ha dicho a Efe que el 155 es una «medida extrema dentro del marco legal», que crea «inquietud» en el cuerpo ya que se desconoce su alcance efectivo.
El portavoz del SME ha advertido de que no aceptarán que se dude de la profesionalidad de los agentes ni que se quiten competencias a la policía catalana, que en los últimos años ha demostrado «sobradamente» su profesionalidad.
«El 155 se encuentra dentro del marco legal. Nos guste o no, que no nos gusta, es la legalidad», ha remarcado Castejón, que ha subrayado que si se accede a debatir sobre la desobediencia por parte de los mossos se entra en el «terreno político». «Nos guste o no, las órdenes las dará quien corresponda, y si se dan dentro del marco legal se tienen que cumplir», ha insistido.
USPAC, ve ejemplar la actuación de los Mossos
Por su parte, el portavoz del USPAC, Josep Miquel Milagros, en declaraciones a Efe, ha mostrado su rechazo a que se aplique el artículo 155 para que el Gobierno tome el control de los Mossos d’Esquadra, ya que cree que el cuerpo ha demostrado con su actuación «profesional» que está «suficientemente preparado» para encargarse de la seguridad en Cataluña.
«La ejemplaridad, la lealtad y el servicio a la ciudadanía es lo que nos ha llevado a ser una de las policías más reconocidas a nivel mundial, y no dejaremos que todo nuestro prestigio se esfume de un día para otro», ha advertido Milagros.
El portavoz de USPAC ha indicado que no está en manos de los agentes del cuerpo evitar o no que se aplique el 155, aunque ha insistido en que su sindicato no quiere que se les dé órdenes desde el exterior.
