Cerca de 200 mossos revientan la cena de los altos mandos

Noticias 23/12/2016

Cerca de 200 mossos de esquadra exigieron a las puertas del restaurante donde se reunían los mandos para exigir la dimisión de Josep Lluís Trapero, comisario jefe de la policía autonómica catalana.
«Ponte el uniforme y sal a patrullar» era una de las frases más coreadas por los concentrados en la puerta del restaurante, quienes protestaban por la decisión de dejar sin condena el arresto de un hombre que atropello a un mosso en Rubí.
La puerta del restaurante, en la vía Augusta de Barcelona, albergó a estos policías indignados con la actuación de la cúpula. Todos ellos iban de paisano para evitar represalias, aunque su único distintivo era un gorro de Papá Nöel y una nariz de payaso. El coro lo aderezaron con panderetas y cascabeles.

Esta es la segunda vez que los mossos protestan después de que la cúpula decidiera dejar en libertad al hombre que atropelló a un agente de paisano, quien pretendía identificarle en Rubí. La anterior fue en la Comisaría de la localidad situada a unos 20 kilómetros de Barcelona.
Trapero aseguró que la actuación del hombre que atropello era la «correcta«. Asimismo, creyó la versión de que el supuesto agresor a la autoridad fue presa del pánico al creer que estaba siendo atracado. No obstante, los mossos no lo creen así y todos los sindicatos de esta policía consideran que es una injerencia en la investigación, generando un nuevo distanciamiento entre los agentes que se juegan la vida cada día en la calle y la cúpula, a la que piden ahora que patrullen las calles.

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