Fidel Castro, el tirano comunista que ha muerto hoy a los 90 años de edad, era el séptimo gobernante más rico del mundo con un fortuna estimada entre los 900 y 1.200 millones de dólares.
El comunista y dictador que gobiernó Cuba bajo durante medio siglo deja una millonaria fortuna fruto de los saqueos y expropiaciones realizadas por su régimen durante más de cinco décadas. Según la revista Forbes, Castro ocuparía la séptima posición, por detrás de Abdalá bin Abdelaziz, Arabia Saudita; Muda Hassanal Bolkiah, sultán de Brunéi; Zayed bin Sultán Al Nahayan, de Emiratos Árabes Unidos; Maktum bin Rashid Al Maktum, también de Emiratos; Juan Adán II, de Liechtenstein; y Alberto II de Mónaco.
Según Forbes, desde el año pasado el patrimonio del ex presidente cubano casi se duplicó, hasta llegar a los 900 millones de dólares.
Aunque fuentes no oficiales de La Habana calculan que la fortuna de Castro alcanzaría los 1.200 millones de dólares, tal y como denunció en su libro La vida oculta de Fidel Castro el teniene coronel cubano Juan Reinaldo Sánchez, miembro de la guardia pretoriana de Fidel Castro que huyó de Cuba asqueado de los interiores del castrismo tras dos años de cárcel.
Durante la permanencia en prisión de Juan Reinaldo Sánchez, Fidel Castro lo intentó eliminar suministrándole un fármaco que causaba derrame cerebral. Salió vivo y tras 10 intentos de fuga logró abandonar Cuba 2008. Fue entonces cuando decidió contar las aberraciones de Fidel Castro y denunción en su libro la enorme fortuna del dicatador cubano creada con la explotación y sacrificio de los propios cubanos.
«Suponemos que él tiene el control económico sobre una red de compañías estatales que incluye el Palacio de Convenciones, Cimex, tiendas al por menor y Medicuba, que vende vacunas y otros productos farmacéuticos producidos en Cuba», indicaba Forbes.
Su fortuna siempre ha sido motivo de polémica. Desde Cuba se asegura que vive a cuerpo de rey, mientras que el nonagenario Castro llegó a asegurar que dejaría el puesto si le llegan a probar una sola cuenta extranjera.
El ex agente de la inteligencia cubana Roberto Hernández del Llano también coincide con el teniente coronel Reinaldo. Afirmó en una entrevista a una televisión de Miami que la fortuna de Castro alcanzaría los 1.200 millones de dólares, superando así a Alberto de Mónaco.
Un fortuna escondida, el secreto mejor guardado de la revolución de Castro
Asimismo, Castro no tendría cuenta extranjera a su nombre, pero a través de Constantino Paez Roselló, un cubano nacionalizado suizo, operaría a través de filiales de Credit Suisse y UBS en Cuba. Asimismo, el chileno Max Marambio, guardia personal de Salvador Allende y ex presidente de la Corporación CIMEX, sería otro de los hombres que usaría Castro para mover su dinero, mientras que otro de los implicados sería el ex presidente de la poderosa empresa estatal Cubanacán, Abraham Maciques..
La web secretosdecuba afirma que Castro tiene lujosas propiedades en Cuba e incluso que las casas que hay cercanas a su vivienda están vacías por seguridad y privacidad.
De hecho, estas informaciones fueron corroboradas después por uno de sus guardaespaldas en un libro. Juan Reinaldo Sánchez, quien trabajó para Castro durante 17 años, asegura que el nonagenario dictador posee lujosos yates, cerca de 20 residencias, campos de caza y sitios solo para los más ricos.
«Esta fortuna es el gran secreto de la Revolución», afirmaba en el libro. El nombre del yate es Aquarama II, copiado del de un allegado del régimen de Fulgencio Batista (presidente de Cuba entre 1940-1944 y de facto en 1952-1959), con cuatro motores, que le regaló el dirigente soviético Leónidas Breznev.
Cayo de Piedra, el rincón secreto y ‘distorsionado’ en Google
Cayo de Piedra es el sitio preferido de Castro, un lugar secreto en el que se descubrieron vía satélite edificaciones, un helipuerto, piscinas e incluso una batería antiáerea.

Las imágenes de Google solo muestran ahora una edificación de la zona, mientras que el resto de las dos islas se pierde nitidez e incluso se ve borrosa, pese a que se pueden observar con Google Maps el resto de islas e incluso piscinas de hoteles de lujo y embarcaderos.
De hecho, en islas adyacentes a la Cayo de Piedra se observa con nitidez las estructuras.



