La Policía Local de Callosa acudió por segunda vez este miércoles al edificio desde el cual se está proyectando un holograma de la Cruz de los Caídos, donde fue retirada hace un mes por operarios del Ayuntamiento, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica.
Los agentes trataron de notificar una nueva sanción de 100 euros a la vecina desde cuyo balcón se proyecta el holograma por incumplir por segundo día consecutivo el artículo 110 de la Ordenanza Municipal por la colocación del foco y por instalar aparatos reproductores de sonido e imagen en la vía pública.
El portavoz de la Plataforma en Defensa de la Cruz, Toni Illán, se quejó del trato de la policía «mandada por el alcalde». Illán fue también sancionado por los agentes por dificultar su labor al instar a la vecina que tiene el proyector a que no firmara la multa. «Vamos a presentar alegaciones a todas estas sanciones porque creemos que no estamos incumpliendo ninguna ordenanza y nos sentimos acosados por el alcalde, que manda a la Policía para amedrentar a los vecinos», denunció.

Illán ha explicado que «esto demuestra que no retiraron el monumento por su simbología, como alegaron. Ahora, con una cruz de luz, que ni se puso en época franquista, ni recoge nombres de ningún bando, sólo una imagen que recuerda a la Cruz en su lugar, junto a la iglesia, está siendo boicoteada por el ayuntamiento con unos focos que iluminan la fachada de la Iglesia, después de varios años estando apagados, sin ser un día en concreto de celebración».


