Donald Trump es el nuevo presidente de EE.UU. El multimillonario, dispone de una fortuna de 8.000 millones de euros, y con ese rol ha llegado, en tan sólo 15 meses al mayor éxito de la política.
Muchos analistas políticos se preguntan si algo así podría ocurrir en España ya que el mundo de los negocios se encuentra plagado de hombres y mujeres de éxito y con la suficiente carisma como para llegar a dirigir un país, según ha publicado One Magazine.
En España, el caso más conocido es el de Amancio Ortega, que comenzó trabajando en una humilde mercería y que ha llegado a ser el hombre más rico del mundo según la revista Forbes. El dueño y máximo accionista del grupo Inditex posee una fortuna que asciende a 60.910 millones de euros y su perfil se equipara al de Larry Ellison (propietario de Oracle) o Mark Zuckerberg (creador de Facebook).
Pero Trump no es el primer caso de un magnate convertido en presidente de un país. En Iberoamérica triunfan los multimillonarios que después de varios año en la vida pública deciden hacer política. Por ejemplo, el presidente de Chile, Sebastián Piñera; el del presidente de Paraguay, Horacio Cartes; y el nuevo presidente de Argentina, Mauricio Macri.
En el Viejo Continente el caso más conocido es el del multimillonario italiano Silvio Berlusconi que consiguió ser primer ministro de Italia en dos ocasiones.
¿Amancio Ortega sería un buen presidente del Gobierno para España? Ningún analista lo ve claro, a pesar de que el gallego es todo un referente en el ámbito empresarial
“En nuestro país no ha existido ningún caso de multimillonario metido en política que haya llegado muy lejos, debido al sistema electoral y a la jerarquía de los partidos. Los que acceden a cargos de responsabilidad son aquellos que han entrado en la formación política desde jóvenes y han ido ascendiendo poco a poco dentro de ella. Aunque empresarios como Amancio Ortega tienen unas capacidades de liderazgo, como saber escuchar, rodearse del mejor equipo, saber delegar y gestionar… que sí debería compartir un presidente de Gobierno, en España quienes tienen grandes fortunas no son muy dados a la vida pública», dice Barnes, según ha publicado ONE MAGAZINE.


