Los Smartphones han cambiado nuestra vida, y eso no hay quien lo discuta. Desde que hace una década Steve Jobs presentara en sociedad el primer iPhone, los hábitos de los usuarios han cambiado de forma drástica y los dispositivos inteligentes se han ido introduciendo en nuestra sociedad.
Los datos hablan por sí solos. Este tipo de móviles representan ya el 87% del total en el mercado, situando a España a la cabeza de Europa. Además, al finalizar el pasado año, ya había más smartphones que ordenadores en España: mientras que los primeros son utilizado por el 80% de los españoles, las clásicos PC son empleados por el 73%. Unos números que eran muy difíciles de imaginar hace tan solo unos años. En total, se estima que, hoy por hoy, en España hay ya más de 22 millones de usuarios de smartphone activos. Y muy activos, ya que se calcula que en nuestro país comprobamos nuestro teléfono una media de 151 veces al día, acumulando hasta 3 horas y 23 minutos de uso.
Esto es gracias a que el 98% de los jóvenes de entre 10 y 14 años tiene ya un dispositivo móvil. Y esto no es más que el comienzo, dado que el número de teléfonos inteligentes en España se multiplicará por siete para el año 2020.
Con el paso de los años, el móvil ha dejado de ser mero instrumento para comunicarnos con otros usuarios a través de llamadas de voz. De hecho, estas han quedado casi relegadas a un segundo plano y cada año baja más su uso. Ahora nuestro dispositivo móvil es una herramienta que sirve para todo.
La comunicación se sigue estableciendo entre personas, pero ahora se realiza a través de aplicaciones como WhatsApp, Telegram (el tradicional mensaje de texto SMS también está muriendo a manos de estos sistemas) o incluso las redes sociales, que están presentes en las vidas de 25 millones de españoles.
Pero en pleno 2017 hay mucho más que comunicación. Estos dispositivos son un elemento clave para estar al día de todo gracias a los navegadores de Internet, los buscadores (en el mundo más de la mitad de visitas que reciben los buscadores es a través del teléfono) y las distintas y variadas aplicaciones que se pueden descargar (suponen el 54% del tiempo gastado en el mundo digital).
Información y ocio. Sobre todo ocio. Porque el móvil no se entiende sin la multitud de juegos con lo que entretenerse (que han disparado la industria del videojuego a cotas nunca vistas) o la capacidad que tiene hoy en día para reproducir películas o series a una gran calidad. Con un dispositivo móvil puedes desde ver vídeos hasta realizar la compra en apenas cinco minutos, o incluso olvidarte de llevarte una cámara de vacaciones, porque todos incluyen una con una óptica de una calidad más que aceptable.
Este auge de la telefonía móvil ha hecho que aparezcan más empresas de telefonía y, con ello unas, unas tarifas móviles cada vez más económicas y de mejor calidad que intentan seducir a un usuario que ya no puede vivir sin estar conectado. En defintivia, los teléfonos inteligentes nos han cambiado la vida, y esto no ha hecho nada más que empezar: realidad aumentada, realidad virtual y todo tipo de tecnologías que poco a poco irán llegando, prometen convertirse en algo natural dentro de nuestro día a día.
