Agentes de policía y miembros de los servicios de emergencia de Canadá y Estados Unidos ya trabajan provistos de naloxona, un antídoto para la droga más devastadora del siglo en el continente norteamericano: el fentanilo.
El fentanilo es 50 veces más fuerte que la heroína y 100 veces más potente que la morfina, según los Centros de Salud de Estados Unidos y se vende bajo prescripción médica en las farmacias estadounidenses.
Tocar o inhalar una pequeña cantidad de fentanilo puede resultar fatal, de manera que muchos agentes de la policía federal canadiense salen de servicio provistos de un nebulizador nasal de naloxona, comercializado por los laboratorios Narcan, recoge el portal Vice.
El pasado mes de agosto la policía montada del Canadá cedió una concesión valorada en casi 1,5 millones de euros a la farmacéutica Adapt Pharma Canadá, el laboratorio que produce Narcan.
Bob Paulson, comisionado de la Real Policía Montada del Canadá contó el martes a la prensa que no se pueden subestimar los peligros que entraña el consumo de fentanilo: ‘Se está extendiendo por todo el país y está dejando un rastro de miseria y de muerte. Los servicios de emergencia y de primeros auxilios tienen que saber que incluso estar cerca de la sustancia puede resultar extremadamente nocivo, e incluso tener consecuencias fatales’.
Las muertes por sobredosis de esta droga han aumentado en un 80% según los CDC (Centro de Control de Enfermedades), lo que sugiere que este incremento en las muertes debe ser a causa del surgimiento de nuevos laboratorios ilegales que se encuentran produciendo este opiáceo sintético a gran escala.
Son ya muchos los agentes de policía estadounidenses y canadienses que trabajan provistos de naloxona — comercializada por el laboratorio estadounidense Narcan — en caso de que se encuentren con alguien que lleva consigo fentanilo, o de que sospechen de que alguien lo pueda haber ingerido.


