Sanjeev Giri
Katmandú, 8 feb.- Tras casi cinco meses de bloqueo en la frontera con la India, los partidos opositores del sur de Nepal levantaron hoy la protesta que llevaban a cabo contra la Constitución recientemente aprobada y que había hundido a este país del Himalaya en una situación extrema de desabastecimiento.
El Frente Democrático Unido Madheshi (UDMF, en sus siglas en inglés) decidió relajar la protesta, al tomar en consideración las «necesidades» y «sugerencias» de la población, golpeada a causa del bloqueo por una grave crisis de combustible, medicinas y alimentos.
Sin embargo, todavía disconforme con la Carta Magna a pesar de las enmiendas al texto aprobadas hace dos semanas por el Parlamento nepalí, la coalición de la región sureña del Terai continuará con la «agitación» para presionar al Gobierno.
El levantamiento anunciado hoy, advirtió el UDMF, sólo afecta a las protestas en la frontera, huelgas generales y obstrucción de dependencias gubernamentales.
Iniciado apenas una semana después de la promulgación de la Constitución el 16 de septiembre, el bloqueo a la frontera fue, de hecho, la intensificación de unas protestas que se sucedían desde semanas antes y que dejan un saldo de más de 55 muertos.
Los partidos del Terai no están de acuerdo con el reparto administrativo contemplado en la Constitución, aprobada tras siete años de debates que comenzaron con el fin de la monarquía, por considerar que no tiene en cuenta las particularidades étnicas del sur del país.
«Los programas de protesta han sido pospuestos por el momento, aunque estamos pensando en otras alternativas para presionar al Gobierno», dijo a Efe un líder de la coalición, Mahendra Raya Yadav.
Empeñado en no conformarse con la reforma constitucional del pasado día 23 al considerarla insuficiente, el UDMF adoptará modos de protesta «más duros» si el Ejecutivo se toma sus demandas a la «ligera», afirmó ese alto cargo de la coalición.
El primer ministro nepalí, Sharma Oli, cuyo Gobierno se tambalea desde que llegó al poder en octubre debido a las protestas en el Terai, valoró la decisión de la oposición y reiteró la necesidad de que el problema «nacional» sea resuelto conjuntamente.
«Les aseguro a los partidos agitadores que los asuntos en disputa pueden resolverse a través de la conversación y el diálogo», indicó el dirigente, investido tras el punto y aparte marcado por la llegada de la Carta Magna.
La agitación en el sur también le valió a Oli una pelea diplomática con la vecina India, a la que su Gobierno acusó en diversas ocasiones de apoyar el bloqueo en la frontera, lo que Nueva Delhi negó categóricamente.
Históricamente cercana a las minorías étnicas del Terai, la India era el único proveedor de combustible a Nepal hasta que Katmandú, ahogada por el bloqueo, se vio obligado a buscar apoyo en China e importar desde su frontera norte productos derivados del petróleo, el primer sector en resentirse.
La decisión de finalizar el bloqueo se produce en vísperas de una visita de Oli a Nueva Delhi y un día después de que el ministro nepalí de Finanzas, Bishnu Poudel, discutiese los «problemas constitucionales» de su país en una reunión con la titular india de Exteriores, Sushma Swaraj.
El pasado viernes, el principal paso fronterizo de mercancías entre Nepal y la India había ido recuperando el tránsito normal de vehículos, anticipando una posible remisión de las protestas contra la Constitución.
Su promulgación debería haber cerrado una transición que comenzó con el fin de la guerra que enfrentó al Gobierno y a la guerrilla maoísta y que concluyó en 2006.
Entonces se alcanzaron unos acuerdos que supusieron el final de la monarquía, en 2008, y el inicio de un tortuoso proceso constituyente que fracasó desde entonces en sus intentos por conseguir un texto fundamental.
Tras el terremoto que en abril provocó casi 9.000 muertos, los principales partidos del país lograron finalmente un acuerdo de mínimos que permitió llevar adelante la promulgación, pero que se topó con las trabas de la oposición.
Las protestas, unidas al seísmo, marcaron un año negro en la historia de Nepal y le infligieron pérdidas de más de 10.000 millones de dólares en 2015, según el sector privado. EFE
