Cerca de 12.000 marineros españoles, ahora jubilados, trabajaron en Noruega desde 1948 a 1994. Pagaron sus impuestos religiosamente, pero no podían cotizar debido a la ley de aquel país.
Según denuncia la asociación Long Hope, que agrupa a los marineros que trabajaron en Noruega y que reclaman su pensión, el país escandinavo dilata el proceso para que mueran antes de llegar al Tribunal de Estrasburgo. De los 12.000 ex marineros, 8.000 son gallegos, que trabajaron entre 1948 y 1994 en la marina mercante noruega. Los afectados conocieron su drama cuando les llegó la hora de jubilarse, ya que se les negó el derecho a una pensión.
Hoy han revelado que el pasado 30 de noviembre la Corte de Apelación de Noruega rechazó el recurso de la entidad contra la sentencia de un juzgado de primera instancia emitida el 28 de abril, que daba la razón a Noruega frente a los antiguos marineros, y ha aceptado las alegaciones estatales, por lo que anuló la resolución.
46 ex marinos ya han muerto sin haber recibido la pensión
El portavoz Long Hope, Alberto Paz Viñas, explica a Efe, que con esta decisión judicial Noruega consigue lo que quería, que es «ganar tiempo a su favor, dentro de su estratagema para dilatar el proceso«. A su juicio, el objetivo es mantener la vía judicial en el país nórdico para evitar que, una vez esta quede agotada, los miembros de Long Hope recurran al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo.
«Nunca esperamos ganar un juicio en Noruega. Lo que esperamos es acabar de una vez allí para ir a Estrasburgo. Ahora nos hacen gastar más dinero y perder más tiempo. No tiene sentido anular una sentencia favorable al Gobierno noruego», ha mantenido.
Paz Viñaz recuerda que desde 2008 han fallecido 46 socios de la asociación, mientras que desde el momento en que empezó el proceso judicial ha habido más de una docena de muertos. Por eso Long Hope asegura que Noruega prefiere que sus socios vayan «muriendo» antes de que el caso llegue a Estrasburgo y sea juzgado.
La entidad valora apelar al Tribunal Supremo la anulación de la sentencia, para lo que tiene un mes, aunque mantiene abierta la vía social. En abril, cuando conocieron la sentencia desfavorable, la celebraron porque la derrota en primera instancia evitaba el recurso del Gobierno noruego a la segunda instancia, donde se perdería un año, mientras que al haber perdido los demandantes, la ley permite recurrir de manera directa al Tribunal Supremo, un trámite que ahora cambia tras la anulación del fallo.
En la vía social, el juicio se celebrará entre los meses de abril y mayo de 2018, en un proceso que los ex marinos también desean terminar cuanto antes para poder ir a Estrasburgo. La asociación Long Hope estará este domingo, 10 de diciembre, en Oslo coincidiendo con la entrega del Premio Nobel de la Paz, antes de iniciar su campaña internacional.
A principios de año viajará a Madrid para entrevistarse con los diferentes grupos políticos y a partir de marzo se movilizará en Londres, en Berlín, Dublín, Viena, Ginebra, París, Roma, Atenas y La Haya para explicar a nivel internacional lo que sufre.


