La tarjeta de crédito también evoluciona tecnológicamente. A lo largo de los años se han ido introduciendo diferentes cambios que han hecho que la tarjeta que hoy en día sólo guarde algunos parecidos estéticos con las primeras tarjetas.
Aunque las tarjetas de crédito han ido evolucionando, básicamente permiten hacer lo mismo que en sus orígenes, aunque añaden dos mejoras claves. En primer lugar, la incorporación del chip ha mejorado la seguridad respecto al uso de la lectura de la banda magnética. De esta forma, se cambiaba la necesidad de firmar el recibo de la tarjeta, al introducir un PIN que se verifica directamente con la entidad depositaria de la tarjeta.
Por otro lado, la incorporación de la tecnología contactless facilita la comunicación entre tarjeta y TPV.
La tarjeta del futuro, algunas propuestas de la industria
Pero a pesar de la tendencia creciente que apunta a la incorporación de la tarjeta en dispositivos móviles, la industria no deja de innovar buscando reinventar el conocido como “dinero de plástico”, tal y como apunta BBVA en su blog corporativo. Este es el caso de Wallaby Financial, una startup que ha creado una tarjeta inteligente que permite asociar todas nuestras tarjetas de crédito. De esta forma, tenemos una tarjeta única con la que pagamos todas las compras.
A la hora de elegir con cuál paga, lo hace en función de diferentes algoritmos que tienen que ver con nuestras preferencias, disponibilidad, etcétera. De esta forma se acaba con el proceso de ir probando con diferentes tarjetas cuando una de ellas no funciona o no tiene el saldo suficiente.
Otro ejemplo es la propuesta de tarjeta Display Card, que incorpora un pequeño teclado táctil en la propia tarjeta que permite identificarse para realizar pagos seguros o para otras actividades, como la generación de una clave de seguridad para el acceso a sistemas de banca electrónica.
Esta utilidad de teclado y pantalla incorporados en la propia tarjeta permiten la consulta del saldo de la cuenta, del límite del crédito o de los últimos movimientos efectuados. Además se pueden crear contraseñas de un solo uso para cada transacción, lo que ayuda a mejorar la seguridad de los pagos electrónicos.
El futuro es móvil y la tarjeta se integra el wallet
Pero lo cierto es que si tenemos en cuenta que cada vez aumenta más el número de operaciones que se realizan con el smartphone como medio de pago, el futuro de la tarjeta parece que se integra con dicho dispositivo. Las apps de monedero electrónico, o Wallet, nos permiten asociar diferentes tarjetas con este monedero que utiliza el teléfono móvil para comunicarse con el TPV, aproximando ambos dispositivos, al igual que hemos comentado en el caso de las tarjetas NFC.
La ventaja de tener diferentes tarjetas asociadas a este Wallet es la posibilidad de elegir con cuál de ellas pagamos en cada momento. Además, el monedero facilita la creación de ofertas enfocadas a los clientes. Y es que los comercios pueden crear diferentes promociones que se apliquen en el momento del pago. De esta manera, la tarjeta de fidelización también se integra en dicho dispositivo con las ventajas que tiene para clientes y empresas.
Así trabaja la industria en las nuevas tarjetas de crédito
Noticias 01/07/2016
