Óscar Puente, el alcalde que perdió las elecciones de 2015 con cuatro concejales menos que el PP, pero que Gobierna Valladolid gracias al apoyo de dos formaciones de la izquierda radical, releva a su jefe de gabinete para tratar de reconstruir su imagen tras un año plagado de polémicas, que afectan desde la seguridad ciudadana, a la gestión del agua, la limpieza de la ciudad sin olvidar las propias desavenencias con sus propios compañeros socialistas.
2018 será un año difícil de olvidar para Óscar Puente, un período salpicado de polémicas y errores en la gestión municipal vallisoletana que ha dañado la imagen del dirigente socialista. Y es que durante su actual mandato, que concluye con las elecciones municipales de mayo, el alcalde socialista de Valladolid, que no ganó las elecciones en 2015, sino que las perdió por una amplia diferencia de cuatro concejales (12 el PP vs 8 el PSOE), la ciudad se ha ido deteriorando a un gran ritmo hasta llegar a episodios que recuerdan más a una ciudad tercemundista que a la capital de unas de las comunidades españolas más pujantes, como es Castilla y León. Estos son, aunque hay más, algunos de los episodios más graves que han vivido o viven los vallisoletanos de la mano de Puente como regidor.
Seguridad ciudadana
El último episodio que acaeció en la ciudad, con una exhibición de tiros al aire de una reconocida familia del barrio de Las Viudas, sacó a la luz la inseguridad con la que conviven los vecinos de la zona. En la madrugada de la pasada Nochevieja un grupo de vecinos salio a la calle a celebrar el Nuevo Año, no con petardos, sino disparando al aire. La Policía que acudió al aviso de disparos se vio rodeada por 200 vecinos que los insultaron y desafiaron.
No es la primera vez que suceden hechos parecido a este en este barrio de Valladolid. Las Viudas se ha convertido en una piedra en el zapato para Puente, el cual trata de quitarle hierro al asunto asumiendo que había sido un hecho puntual. Nada más lejos de la realidad, pues hubo más altercados en el barrio no sólo aquella noche, sino durante todo el año 2018, como denuncia el Sindicato Profesional de la Policía Municipal de Valladolid: «Esto es lo q hay en el barrio de las Viudas de Valladolid. Un barrio protegido por @oscar_puente_. En los últimos meses la @PoliciaVLL nos hemos visto en varios enfrentamientos con esto que veis, pero no sale en los medios para que no se cree alarma social y el alcalde lo ataje con diálogo».
Óscar Puente quedaba así en evidencia por los propios agentes de la Policía Muncipal de Valladolid. Esta claro que el Ayuntamiento hace la vista gorda en Las Viudas, donde la impunidad y la delincuencia campan a sus anchas por el barrio.
Valladolid, una ciudad, además de insegura, sucia
Al margen de la sensación de inseguridad en la ciudad, las quejas por falta de limpieza son una constante por parte de los vecinos. Según los datos que se recopilaron el pasado verano, las quejas se han duplicado en cuatro años y alcanzaron las 896 en el año 2017 por el apilamiento de bolsas, cartones y residuos en las calles. En suma, el acumulamiento de hojas de árboles y las plagas de ratas y cucarachas (de 675 peticiones de actuación en 2014, se pasó a 1.392 en 2017) han degradado el bienestar de los vallisoletanos generando un malestar difícil de revertir.
La remunicipalización de la gestión hace agua
Por si fuera poco, la reciente remunicipalización de la gestión del agua, una de las medidas estrella del alcalde Puente, ha sido cuanto menos catastrófica. Los operarios de Aquavall, la nueva empresa pública que gestiona el servicio, ha recibido constantemente avisos de fuga de agua perdiendo ingentes cantidades de agua potable. Los cortes de circulación y la inundación de calles han puesto en alerta a los vecinos, los cuales dudan de la capacidad de la nueva operaria para gestionar el bien tan escaso, necesario y básico para la calidad de vida de los ciudadanos.
Enfrentamientos con sus compañeros socialistas
otra polémica ha salpicado a Puente en los últimos días. El alcalde Valladolid reclamó más inversiones para su ciudad en detrimento de otras de Castilla y León. La respuesta más contundente la recibió del secretario provincial de los socialista leoneses. Según la Cadena SER de Castilla y León, Javier Cendón, secretario provincial del PSOE en León, «considera desafortunadas, fuera de lugar y fruto del desconocimiento estas palabras y cree Puente debería pedir disculpas. Algo que querido resumir parafraseando al rey Juan Carlos y recordando dos de sus citas más famosas: el «¿Por qué no te callas?» que el monarca espetó al entonces presidente de Venezuela Hugo Chávez durante la Cumbre Iberoamericana de de 2007 y el famoso “Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir” con el que pidió disculpas a los españoles tras la polémica que suscitó su viaje de caza a Botsuana en 2012″. Hasta sus compañeros de partido creen que se equivoca cada vez que habla.
Denunciado hasta por los ecologistas
Si la izquierda hace de la ecología una de sus banderas, desde luego Puente no es su enseña. Y es que Ecologistas en Acción ha denunciado que durante 2018 se rebasaron en 116 días, dos tercios del periodo de riesgo (abril a septiembre), el nivel de ozono recomendado por la OMS, sin que el Ayuntamiento de Valladolid tenga elaborado un plan de anticontaminación.
Despidos en el equipo de Puente
Todo estos acontecimientos, desde sus desavenencias con algunos barones del PSOE, la inseguridad ciudadana, la limpieza, la gestión del agua, la necesidad de llamar la atención en redes sociales y la presión de los ecologistas por rebasar la ciudad los niveles de ozono, han dañado la menguada imagen de Puente, que intenta paliar su nefasta gestión intentando dar una mejor imagen en los medios de comunicación.
Sumido de polémica en polémica, Puente ha decidido mover ficha de cara a mayo renovando su gabinete de comunicación con la incorporación de Encarna Sandonís. En menos de un año ya ha sustituido dos veces a su jefe de prensa, quienes han tenido la compleja tarea de enmendar los errores de su dirigente. Lo mismo llega hasta las elecciones de mayo.
