El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha criticado al actual monarca, Felipe VI, acusándole de ser un rey «que excluye» y que no está siendo «útil» para los españoles. El líder de la formación morada ha expuesto en una entrevista a la cadena bolivariana ATB que Felipe VI es un jefe del Estado «atrincherado con tres partidos que le apoyan (PP, PSOE y C’s)», y claramente cercano a las tesis del PP: «Tiene todo el derecho a votar al PP».
Iglesias ha argumentado que el monarca «no habla de problemas sociales», apenas dedica palabras a «las víctimas de la crisis», e incluso disgustó con ese polémico discurso a los catalanes, vascos y a una parte de los españoles en su conjunto.»El rey emérito llamaba por teléfono a las fuerzas políticas catalanas, vascas y al PCE; el actual no llama a nadie.¿Este rey ayuda a España? ¿Ayuda a que Catalunya sea un proyecto colectivo?», expuso.
Una entrevista difícil para profundizar con calma sobre temas difíciles:
La Revolucion rusa
América Latina y su izquierda
Catalunya
La monarquía española
La evolución de PodemosGran trabajo de @susitabejarano y del equipo de @estacasanoeshot https://t.co/1DvR0EnDOp
— Pablo Iglesias (@Pablo_Iglesias_) 13 de noviembre de 2017
«Ese discurso lo podría haber escrito Rajoy», apuntaba, pidiendo al rey que se presente a unas elecciones si quiere mantenerse al frente de la Jefatura del Estado y a la vez seguir saliéndose de su papel «simbólico». Inscriba un partido o «afíliese al PP», decía Iglesias.
Mientras Juan Carlos I, «llamaba por teléfono a las fuerzas políticas catalanas, vascas y al Partido Comunista», Iglesias sostenía que el actual jefe del Estado «no llama a nadie». «¿Este rey ayuda a España? ¿Ayuda a que Catalunya sea un proyecto colectivo?», preguntaba Pablo Iglesias.
El dirigente podemita reconoce que el anterior rey, «un franquista confeso», elegido por Francisco Franco para sucederle, no es «santo de su devoción», pero al menos fue «un jefe del Estado útil».
Y anñadía que «a pesar de que estuvo vinculado a casos de corrupción gravísimos, de sus conocidos vicios, de comportamientos que, sobre todo en la última etapa de su vida, generaron un rechazo social enorme», algo que contrasta con el carácter del actual monarca: «Es enormemente educado, culto, y no se le conocen vicios comparables a los de su padre».


