El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado este jueves que su voluntad es agotar la legislatura y que haya elecciones «en tiempo y forma, es decir, en 2020» para poder «estabilizar social, política y económicamente» al país.
Sánchez cierra así la puerta abierta dejada por varios miembros del Gobierno, incluyendo a la portavoz, Isabel Celaá, que no descartaba de forma tajante la posibilidad de una adelantamiento electoral.
«Estamos en un sistema democrático y elecciones habrá en tiempo y forma, es decir, en 2020. Es la voluntad que tiene el Gobierno», ha asegurado el jefe del Ejecutivo en la rueda de prensa ofrecida junto al presidente francés, Emmanuel Macron, en el Palacio de la Moncloa.
Según Sánchez, su aspiración es «estabilizar social, política y económicamente el país, reconstruir el Estado de bienestar, consolidar el crecimiento económico y crear empleo digno«. También se ha marcado como meta afianzar «la regeneración democrática que se abre en este país después de la moción de censura» con la que desbancó a Mariano Rajoy del poder.
«Es el objetivo de este Gobierno», ha resumido el líder socialista, quien ha garantizado que su Gobierno va a plantear unos presupuestos generales del Estado para 2019 con la senda de estabilidad acordada con la UE o con la anterior en caso de que el PP la rechace en el Senado. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha apelado hoy a la responsabilidad de los grupos parlamentarios y, en especial del PP, para aprobar la senda de consolidación fiscal en el Congreso y el Senado, lo que permitiría destinar 6.000 millones adicionales para las administraciones públicas.
Sánchez se enfunda la piel de víctima tras aprobar una flexibilización del déficit que incrementará aún más la deuda
Sánchez ha advertido de que aquellos que se opongan a esa senda de déficit se opondrán también a que se reconstruya el Estado del bienestar o la dependencia y a destinar fondos para luchar contra la desigualdad social fruto de los recortes. En concreto, esta flexibilización es de 2.400 millones, todo ello a cargo de los contribuyentes.
«Que cada cual asuma sus responsabilidades, el Gobierno va a asumir las suyas y va a ser plantear unos presupuestos con esta senda de estabilidad o con la anterior, pero el Gobierno lo va a hacer», ha garantizado.
Sánchez ha alertado además de que resultaría paradójico que precisamente el Senado, la Cámara territorial, y en la que el PP tiene mayoría absoluta, vetara esa flexibilización del déficit para las comunidades autónomas y los ayuntamientos. El Pleno del Congreso vota mañana si apoya la nueva senda de consolidación fiscal que flexibiliza en cinco décimas el margen de déficit público para 2019, lo que supone cerca de 6.000 millones más de gasto para las administraciones públicas, que soportarán los contribuyentes.
El Gobierno se enfrenta, sin tener apoyos garantizados, a su primer debate y votación del techo de gasto de 2019 y del Acuerdo de Objetivos de Déficit y Deuda Pública para el período 2019-2021, base para la elaboración de una de las leyes más importantes del país, la de los presupuestos generales del Estado.


