Pedro Sánchez, preso de la improvisación: busca saltarse el techo de gasto para aprobar los Presupuestos

Noticias 19/07/2018

Improvisación tras improvisación. Este es el modus operandi del Gobierno de Pedro Sánchez, que de todas las medidas anunciadas aún no puede poner en marcha ni una sola: ni exhumar a Franco ni aprobar los nuevos impuestos prometidos para cubrir el déficit de las pensiones.

El Gobierno del PSOE muestra así ser el más débil que ha estado en La Moncloa desde hace más de 40 años. La nueva improvisación obligaría al Gobierno a realizar duros recortes de gasto ante la imposibilidad de aumentar el objetivo de déficit, ya que Ciudadanos y PP se oponen, tampoco podrá aplicar nuevos impuestos, ya que para ello se necesita el apoyo del Congreso obligatoriamente, por este motivo se quedará sin el impuesto a la banca ni a las tecnológicas.

Ni los nuevos objetivos de déficit podría aprobar el Gobierno, pese a anunciarlo como una medida estrella

Y es que, el Ministerio de Hacienda, dirigido por María Jesús Montero Cuadrado, trata de ningunear por primera vez en la historia reciente al Congreso con los Presupuestos. El PSOE ha propuesto votar en la Cámara Baja los nuevos objetivos de déficit y deuda, también el techo de gasto, pero no se votarán explícitamente, motivo por el que la Mesa del Congreso, en manos de PP y Ciudadanos, puede ejercer su derecho a veto. Sin el techo de gasto no se puede repartir el montante entre la infinidad de partidas presupuestarias, y al PSOE solo le quedará como única alternativa prorrogar los Presupuestos, con los anteriores objetivos de déficit, que obligarían al Gobierno a realizar un ajuste de 11.000 millones de euros, eso sí, sin la posibilidad de introducir nuevos impuestos, ni a la banca ni tampoco a las tecnológicas. Tampoco los pensionistas verán vinculada su paga al IPC, sino al 1,6% pactado en las cuentas de este año.

«Lo que van a votar las Cámaras son los objetivos de estabilidad, el déficit y la deuda. También el techo de gasto, sí, pero no es eso sobre lo que se van a pronunciar diputados y senadores. Si hay veto, lo único es que tendremos que lidiar con la senda de déficit antigua», según han señalado fuentes del entorno de la ministra de Hacienda a El Economista.

Hacienda no ha entablado ninguna conversación y la anunciada subida de impuestos quedará en agua de borrajas

Esta improvisación es inédita en España, ya que sin el apoyo del techo de gasto no hay Presupuestos, y por tanto una alternativa es prorrogar las cuentas actuales, la otra convocar elecciones. PP y Ciudadanos han afirmado que el Congreso no permitirá a Montero Cuadrado presentar sus Cuentas si no ha logrado el apoyo necesario para el techo de gasto.

La puerta que se abre ahora es la del Constitucional, que dará calabazas al intento del Gobierno para saltarse la normativa presupuestaria. «Si el Congreso de los Diputados o el Senado rechazan los objetivos (de estabilidad), el Gobierno, en el plazo máximo de un mes, remitirá un nuevo acuerdo que se someterá al mismo procedimiento», señala la ley de Estabilidad.

El PSOE tendría que presentar entonces sus Presupuestos, pero con los recortes que aseguró que no haría. De esta forma, la flexibilización del déficit de 2019 quedaría en agua de borrajas y tendría que reducirse al 1,3% frente al 1,8% que aseguró Economía, mientras que las autonomías, otra de las promesas de Sánchez, tendrán que bajar el déficit al 0,1% frente al 0,3% que prometió el Ejecutivo y que se llevará este jueves al Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Montero Cuadrado no ha abierto ninguna negociación con el PP o Ciudadanos para pactar el techo de gasto, y sin acuerdo no habrá límite. Ambos partidos piden un máximo de 125.000 millones de euros, mientras que Podemos eleva este gasto a los 15.000 millones.

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