La inflación en noviembre continúa su escalada en 2017. En noviembre se ha situado en el 1,7%, provocando la pérdida de poder adquisitivo anual por primera vez en cinco años. La recuperación de los precios de la energía golpea a pensionistas, trabajadores y funcionarios.
Las pensiones y sueldos, tanto públicos como privados, pierden en este mes de noviembre poder adquisitivo, más en el caso de los pensionistas, cuya pensión se revaloriza tan solo un 0,25%, mientras que en los salarios no llegan al 1%. De esta forma, los jubilados tendrán un agujero de casi un punto y medio durante las compras de Navidad. Asimismo, de seguir esta tendencia, a las tasas del IPC hay que sumar la de un 10% en los alquileres en las principales ciudades españolas, mermando así el consumo y el poder de compra.
En diciembre del pasado año, los pensionistas y asalariados registraron pérdida de poder adquisitivo por primera vez desde 2012. Pero se ha acentuado durante este año, con subidas de el 3% en el IPC en el mes de enero, ahora son del 1,7%. En concreto, la inflación se sitúa 6,8 veces por encima de la revalorización de las pensiones de este año, que se mantiene congelada en el 0,25%, mientras que los funcionarios registraran un incremento de salarios del 1%, frente a una subida de precios del 1,7%. Los funcionarios, además, se quedarán sin nuevas subidas en los salarios en caso de prorrogarse los presupuestos, una opción cada vez más real debido a la falta de acuerdos entre PSOE y PP. Los 9,5 millones de pensionistas solo percibirán un incremento del 0,25% en sus pagas mensuales, el mínimo fijado por el Gobierno, mientras la cesta de la compra se dispara en 2017.
El índice de precios de consumo (IPC) registró un incremento interanual del 1,7% en noviembre, una décima por encima de octubre, por el encarecimiento de los carburantes y del gasóleo para calefacción. Según las cifras del INE, se ha elevado una décima el dato que adelantó el pasado 29 de noviembre, cuando comunicó que el incremento interanual de los precios se mantenía en el 1,6%, la misma tasa que en octubre.
Cataluña, la CC AA con los precios más elevados
El IPC subió en todas las comunidades en noviembre pasado y situó a Cataluña como la autonomía más inflacionista, con un crecimiento interanual del 1,9%. Por comunidades, en Cataluña los precios subieron en noviembre el 0,4 % respecto al mes anterior, pero no varió la tasa interanual, que en octubre ya era del 1,9%.
Tras Cataluña están por encima de la media Baleares y Galicia, ambas con una tasa interanual del 1,8%, y se colocan en el promedio nacional del 1,7% Andalucía, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana. Murcia y Navarra, ambas con una tasa interanual del 1,2%, son los territorios menos inflacionistas. En noviembre, la mayor tasa fue la de Cantabria y Navarra, las dos con el 0,8%, lo que supone un aumento de dos décimas y de una décima, respectivamente, si se compara con el índice de octubre.
No obstante, los mayores incrementos de la tasa de noviembre respecto a la de octubre se registraron en Galicia y Murcia, con subidas de tres décimas en ambos casos. Por su parte, la única comunidad en la que descendió su tasa anual de noviembre comparada con la de octubre fue en La Rioja, con una bajada de dos décimas. Baleares y Galicia son las más inflacionistas si se mide desde enero, con una tasa de 1,3%, y Murcia, Navarra y La Rioja, las menos, con el 0,6%.
Transporte, vivienda y energía, las subidas más elevadas
En concreto, los precios del transporte crecieron el 3,5% interanual en noviembre, más de un punto por encima de octubre, por el alza de los carburantes respecto al descenso de hace un año.
La vivienda también se encareció, el 2,5%, tres décimas por encima del mes anterior, por el encarecimiento del gasóleo para calentar los hogares que un año antes se mantuvo estable.
Por el contrario, el vestido y el calzado ejercieron una influencia a la baja en los precios, al moderarse una décima hasta el 0,4%, por el menor encarecimiento de las prendas de vestir.
Los precios de los hoteles, cafés y restaurantes crecieron el 1,8%, tres décimas menos, por el mayor abaratamiento de los servicios de alojamiento.
También tiraron a la baja de la inflación los alimentos y bebidas no alcohólicas, que moderaron su encarecimiento una décima hasta el 2,2%, por el mayor descenso de los precios de las frutas; mientras el ocio y la cultura se revalorizó el 1,2%, tres décimas menos, por el descenso de los paquetes turísticos.
Sin tener en cuenta los componentes más volátiles de la cesta de la compra (alimentos frescos y energía), la inflación subyacente se moderó una décima, hasta el 0,8%, con lo que se sitúa casi un punto por debajo del IPC general.
Con este dato el IPC suma quince meses consecutivos en positivo y está aún por encima del 1% que, según las previsiones del Gobierno, marcará la inflación al cierre de año, de forma que la inflación media de 2017 se sitúe por debajo del 2%.
En tasa mensual, los precios crecieron el 0,5% en noviembre, debido al alza del vestido y calzado, que incluye los últimos efectos de la temporada de invierno, así como el transporte, por el alza de carburantes y lubricantes, y la vivienda, por la electricidad y, en menor medida, del gasóleo para calefacción. A la baja de la inflación tiraron los precios de los hoteles, cafés y restaurantes, por el abaratamiento de los servicios de alojamiento; así como los alimentos y bebidas no alcohólicas, por el descenso de la fruta y, en menor intensidad, de legumbres y hortalizas, y pese al alza de la carne. Por comunidades autónomas, la tasa anual del IPC aumenta en todas, salvo en La Rioja, donde se modera dos décimas. Los mayores incrementos se dieron en Galicia y Murcia, donde las tasas interanuales suben tres décimas.


