Desde la presentación de resultados, no levanta cabeza. Las pérdidas de la petrolera, cercanas a los 9.000 millones de euros, hacen caer el precio de la acción a 0,38 euros, un 97% por debajo de los máximos históricos.
Los números rojos de la compañía alcanzaron los 8.821 millones de euros en 2015, frente a las ganancias de 1.291 millones de euros en 2014. La caída del petróleo es uno de los motivos que explican este desplome en sus cuentas. La cifra de negocio cayó un 27%, hasta los 67.740 millones de euros, frente a los 93.187 millones de euros de 2014, según comúnicó.
En 2015, Eni registró pérdidas operativas de 2.774 millones de euros, frente al beneficio operativo de 7.585 millones de euros del año anterior.
En el último trimestre del año, la petrolera casi quintuplicó sus pérdidas netas, hasta los 6.891 millones de euros, mientras que las ventas cayeron un 6%, hasta los 13.889 millones de euros. Aún así, la petrolera pretende pagar 0,4 euros por acción, un recorte del dividendo para tratar de navegar por las turbulencias. Asimismo, Eni sigue los pasos de Total para mantener las exploraciones, pero a un coste muy alto y sin beneficios a corto plazo, según indica Reuters.
