El PIB español podría encadenar cinco trimestres consecutivos de crecimiento, en torno al 0,8% trimestral, según ha explicado Jorge Sicilia, economista jefe del Grupo BBVA y director de BBVA Research; y Rafael Doménech, responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research, en la presentación del Observatorio Económico de España.
Las previsiones del servicio de estudios del BBVA eran positivas en el mes de agosto, del 3,1% para 2016 y del 2,3% para 2017. Se espera una continuidad en la recuperación económica española que se deberá a la aplicación de una política monetaria expansiva, una reducción en los precios del petróleo, un Gobierno que ofrezca un mayor impulso fiscal del previsto y también se espera una mayor incertidumbre en los mercados competidores del sector turístico español, como el británico.
De aquí a finales de año se aguarda un aumento en la contribución de la demanda exterior, que en el segundo trimestre superó los datos de 2012. Las ventas de bienes al exterior están mostrando señales positivas, al igual que las de servicios, potenciadas por el turismo exterior. No obstante, se espera que en 2017 se perciba el impacto del ‘brexit’ en la economía española tanto por la importancia de las exportaciones al Reino Unido, como por la exposición indirecta a través de la demanda global.
Los hogares potencian el crecimiento
La demanda doméstica privada ha sido el elemento que más ha potenciado el crecimiento de la economía en el segundo trimestre de 2016, por lo que se e espera que este factor continúe siendo igual de influyente durante los próximos trimestres. “Como resultado, el consumo privado crecerá alrededor del 3,3% en 2016, seis décimas más de lo previsto en mayo”, explican los representantes de BBVA.
Importancia del petróleo y de la política fiscal
Los precios del petróleo apuntan a un aumento de los precios en la recta final de 2016. Así, el beneficio estimado a principios del próximo año se reduciría a la mitad. Los cambios en la política fiscal para cumplir los objetivos presupuestarios supondrán que el déficit de 2016 se reducirá tan solo 0,6 puntos básicos hasta el 4,4% del PIB, por debajo del nuevo objetivo de estabilidad (4,6%), a pesar del elevado crecimiento del PIB. Para 2017 se espera que el déficit se reduzca tan sólo hasta el 3,6% del PIB, y superaría el objetivo presupuestario fijado en el 3,1%, según BBVA Research.


