El fiscal de París, François Molins, abogó hoy por no citar los nombres completos de los yihadistas para evitar la «glorificación» por parte de los otros potenciales terroristas.
Francia, el país europeo más castigado por el terrorismo en los dos últimos años, ha sufrido sanguinarios ataques como el de París y Saint Denis del 13 de noviembre de 2015, cuando murieron 130 personas, y el de Niza del pasado 14 de julio, cuando perdieron la vida 85.
El fiscal reconoció que los dos primeros ataques de la oleada de 2015, el del semanario «Charlie Hebdo» y el del supermercado de productos judíos «Super Cacher» -de los que se cumplen estos días dos años-, supusieron un antes y un después en la gestión judicial de los atentados posteriores.
Errores con los atentados
«A cada atentado que hemos sufrido, hemos ido corrigiendo los errores que cometimos y extrajimos las lecciones correspondientes para ser mejores», señaló el fiscal.
También comentó que los propios jueces encargados de asuntos de terrorismo yihadista disponen de un acompañamiento psicológico para lidiar con asuntos que no habían afrontado antes.
«A mí me ha parecido interesante tener la oportunidad de discutir con alguien», confesó Molins.


