El PNV se pone victimista tras obtener el privilegio del Cupo vasco

Noticias 24/11/2017

Pedro Azpiazu se enfunda ahora el papel de victimista tras asegurar que Rivera trata de «poner al resto de españoles en contra de los vascos». El consejero de Hacienda y Economía del País Vasco afirma que no existe el «Cuponazo», y que los técnicos encargados del cálculo «saben cómo hacerlo».

Pese a que la Constitución valida el sistema fiscal singular para el País Vasco y Navarra, no dice cómo se debe calcular el Cupo vasco, el dinero que debe pagar la Autonomía al Gobierno de España por las competencias no transferidas, como el Ejército, las embajadas o la Casa Real, entre otras. La nueva ley del Cupo vasco exige al Gobierno autonómico, ahora en manos del PNV, el pago de 1.300 millones de euros anuales hasta 2021, 225 millones menos al año que hace un lustro, pese a que ha subido el nivel de vida.

De esta forma, los vascos pagan 225 millones menos respecto al año pasado y queda por negociar la nueva financiación de Cataluña tras el 21-0. España cada vez se parece menos a un país unido y solidario y más aun reino de taifas donde los minoritarios nacionalistas, en el conjunto de la política nacional, imponen sus exigencias sobre el resto de los españoles. Con tan sólo 5 diputados, frente a los 137 del PP, los 85 del PSOE o los 32 de Ciudadanos, únicos partidos que han defendido una España unida por encima de todo, el PNV ha conseguido pagar 225 millones de euros menos en el llamado cupo vasco, lo que tiene que aportar esa comnuidad para satisfacer los servicios generales del Estado. El PNV, además, para aprobar los Presupuestos de 2018 exige al PP de Mariano Rajoy otras 37 competencias más y, para más inri, se niega a negociar, hasta que no se resuelva la actual situación de «excepcionalidad política» en Cataluña tras el restablecimiento del orden constitucional mediante la aplicación del artítulo 155.

En una entrevista en Radio Euskadi, Azpiazu ha lamentado que Rivera haya «mezclado» el debate sobre ambas leyes que necesarias para avanzar en la estabilidad financiera para Euskadi, con la campaña electoral de Cataluña. No obstante, Rivera fue muy claro en su intervención, más cuando criticó el método utilizado para calcular esos 1.300 millones de euros, ya que algunos expertos, como Mikel Buesa o Ángel de la Fuente, dos eminencias en este campo, afirman que el País Vasco debería pagar más del doble. En concreto, casi 3.200 millones de euros, y no sólo 1.300.

«No hay cuponazo; lo que hay es un cálculo del Cupo realizado según la ley, por parte de unos técnicos que saben cómo hacerlo», ha asegurado Azpiazu. No obstante, Ángel de la Fuente aseguraba que algunas cifras del cálculo realizado por los técnicos aparecen «mágicamente», sin explicación matemática o técnica alguna. Por lo que este resultado de 1.300 millones es fruto de un pacto político entre el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y el propio Azpiazu.

El consejero ha asegurado respaldar que los territorios de régimen común reclamen un nuevo sistema de financiación, «pero no puede ser acosta de cargarse el Concierto y el Cupo vasco». No obstante, este sistema muestra las desigualdades existentes entre españoles a la hora de costear el gasto, ya que depende del lugar de residencia.

Azpiazu ha considerado que la aprobación de la tramitación de ambas leyes en el Congreso y el avance en la negociación de los presupuestos vascos con el PP, si se modifica el impuesto de sociedades planteado en la reforma fiscal, «son dos buenas noticias que han coincidido».

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