La portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero, ha culpado al Gobierno y a su «estrategia de judicialización de un problema político» de que en un país democrático existan «presos políticos» tras el encarcelamiento de los líderes de la Asamblea Nacional Catalana y de Òmnium Cultural.
Montero, en rueda de prensa en el Congreso, ha calificado de «auténtica vergüenza democrática que en el siglo XXI existan presos políticos» porque «no contribuye a aportar soluciones» al conflicto catalán.
Para la portavoz de Podemos, los presidentes de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sánchez, y de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, están en prisión por organizar una «movilización política», aunque ha asegurado que confía en el sistema judicial y respeta las resoluciones de los tribunales.
Pero Irene Montero no quiso responder a la pregunta sobre si considera al opositor venezolano encarcelado Leopoldo López un preso política. En una entrevista con Carlos Alsina en Onda Cero la nueva portavoz de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados ha declinado ofrecer una respuesta «para no entrar en ese juego».
Han sido varias las veces en las que Montero ha sido preguntada por la calificación que daría a Leopoldo López y en todas ha eludido mojarse.
En uno de los debates en el hemiciclo de marzo de 2016 fue sobre iniciativa del PP para pedir la libertad de los presos políticos venezolanos, personalizados en Leopoldo López. Un debate tenso, con la presencia del padre de este preso en la tribuna de invitados. Podemos se abstuvo, pero la iniciativa salió adelante gracias a la votación a favor de PP, PSOE, Ciudadanos y PNV, entre otros grupos (250 votos a favor, 12 en contra y 66 abstenciones).
Podemos evitó el pasado mes de mayo en el Congreso de los Diputados la liberación de «todos los presos políticos» de aquel país. Y lo hace además en una posición dividida respecto a su principal socio de coalición, Izquierda Unida, que ha adelantado su rechazo a la proposición no ley presentada por el PP.
