Los socialistas catalanes, dirigidos por Miquel Iceta, no acudirán como partido a la manifestación del próximo 8 de octubre, a las 12:00 horas en la barcelonesa plaza de Urquinaona.
Sí estarán algunos miembros del PSC, pero irán a título personal. Los de Iceta, favorables a dialogar con los golpistas catalanes, vuelven así a dar la espalda a una multitudinaria manifestación donde se esperan miles de personas, principalmente de Cataluña y también de otras ciudades españolas. Los socialistas se mantienen así en la equidistancia, observando el golpe de Estado desde la barrera sin adoptar un posicionamiento claro al respecto.
Algunos alcaldes del PSC chantajearon a algunos hoteles para expulsar a la Guardia Civil y a la Policía Nacional. Los hoteleros españoles respondieron a estos actos, calificados de «mafiosos» por la vicepresidenta del Gobierno, con su “más enérgica y absoluta protesta” por el “chantaje e intimidación” recibidos por parte de “determinadas organizaciones y administraciones públicas” sufrido por varios hoteles que alojaban a agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.
Las cifras que manejan los organizadores en esta manifestación están desbordando todas las previsiones, más cuando familias enteras que jamás habían salido a la calle a protestar contra los independentistas y a defender la unidad de España lo harán este domingo.
Quienes sí estarán serán VOX, PP y Ciudadanos, y desde los organizadores, como Sociedad Civil Catalana, se asegura que el número de voluntarios triplicará incluso los de manifestaciones anteriores. Mariano Gomá, presidente de SCC, ha indicado que por primera vez y de forma rotunda salga a la calle la llamada Cataluña «silenciosa», miles de constitucionalistas que defienden la unidad de España y que hasta ahora no tenían ningún motivo para salir a la calle. Para Gomà es una oportunidad para levantar «su potente voz», según ha explicado a Onda Cero.
Asimismo, la asistencia prevista es tan numerosa que se ha tenido que aumentar el recorrido y la superficie. «Lo que no podemos hacer es que esto tenga un descontrol tremendo», ha señalado.
