El PSOE «está roto«. Así de contundente se ha mostrado José Antonio Pérez Tapias tras abandonar el Comité Federal y tras anularse el voto secreto en una urna tras la aprobación de la Comisión de Garantías estatutarias para decidir si se celebra no el Congreso Extraordinario y las primarias.
Las fuertes críticas del sector de Susana Díaz, que ha llegado incluso a tildar la votación de «pucherazo» y de «sinvergüenzas y cobardes» a quienes lo habían propuesto, han dado sus frutos y finalmente no habrá urnas.
Algunos miembros del Comité Federal, como José Antonio Pérez Tapias, han cogido la puerta de Ferraz visiblemente cabreados con el esperpento que está dando el PSOE al resto de partidos y sobre todo a la militancia. Los críticos, además, no han dicho la última palabra y recogen firmas para echar a Sánchez, a quien no reconocen como su secretario general.
Se pone urna no verificada, sin censo, sin nadie en la mesa… Un pucherazo está destrozando este partido. No dejan que lo vean los medios
— Eva Matarín (@evamatarin) 1 de octubre de 2016
Tras nueve horas de intenso debate para conocer qué se vota y quiénes tienen derecho a votar en el orden del día, la urna ha terminado por desencadenar de nuevo la tensión en el seno de la cúpula del PSOE. En un principio, Susana Díaz se había mostrado dispuesta a votar en secreto el orden del día, pero minutos después rectificaba y exigía una votación a mano alzada, el método tradicional en este tipo de votaciones del PSOE. Tras las fuertes críticas, la votación ha sido suspendida. Según fuentes socialistas a varios medios, Susana Díaz ha terminado por llorar en el Comité Federal y ha afirmado: «Están matando al PSOE«.
Tras salir de Ferraz, José Antonio Pérez Tapias ha afirmado que los críticos están preparando una moción de censura contra Sánchez, pese a no reconocerle ya como su secretario general, al tiempo que ha admitido que el PSOE «está roto«. Para poder presentar una moción de censura se debe tener el apoyo de al menos el 50% más uno de los 253 miembros del Comité Federal y que la propuesta sea aceptada por la Mesa del Comité Federal, integrada por Rodolfo Ares, Nuria Marín y Verónica Pérez. Los dos primeros son afines a Sánchez, por lo que la propuesta sería rechazada.


