Montoro abre la puerta a las quitas de deuda

Noticias 01/02/2018

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha abierto una de las puertas blindadas en la deuda española con su predisposición a negociar quitas de deuda a las autonomías. El PSOE extremeño se ha opuesto: «Las deudas hay que pagarlas».Montoro llevará a cabo una reforma del sistema de financiación en el plazo «más breve» posible, abriendo la posibilidad de suprimir algunos fondos y estudiar que se hace con la deuda de las comunidades autónomas. «No hay ningún interés por parte del Estado de financiarse con esa deuda, que es entre administraciones», ha dicho Montoro ante la Comisión de Hacienda del Congreso, en la que ha comparecido para hablar del sistema de financiación autonómica.

Se ha referido en su intervención a la petición de que se apruebe algún tipo de reestructuración de la deuda autonómica, solicitud realizada por algunas comunidades y por varios de los expertos que participaron en la comisión de sabios que el pasado mes de julio entregó un informe al Gobierno. «Tenemos que ver qué hacemos con la deuda de las comunidades autónomas y, particularmente, qué hacemos con la deuda que las comunidades tienen contraída con el Estado», ha enfatizado Montoro, quien ha precisado que igualmente será necesario estudiar qué parte de esa deuda se debe a la insuficiencia del sistema de financiación actual.

Ante esta postura, la vicepresidenta extremeña, Pilar Blanco-Morales, ha rechazado la posibilidad de que el Estado perdone la deuda de las comunidades autónomas ya que «las deudas hay que pagarlas», aunque se podría estudiar su reestructuración sin intereses. En este sentido, descarta como solución la condonación ya que «las deudas hay que pagarlas», y que otra cuestión «muy distinta» es que se plantee una reestructuración. Ha argumentado que son deudas de las regiones con la Administración del Estado y que todos deben ser conscientes de la importancia de la estabilidad presupuestaria, en la que Extremadura avanza mediante el ajuste de sus cuentas sin practicar recortes.

Si no se hace así, ha continuado, «empezamos otra vez a tener problemas» y es preciso aprender de lo sucedido durante la crisis y asumir que hay que pagar lo adeudado y no endeudarse por encima de las posibilidades. En cuanto a la posible reestructuración, Blanco-Morales ha aseverado que, de hacerse, no puede llevarse a cabo con intereses.

«Qué hacer con los fondos» que tiene el modelo actual

Otra de las cuestiones «importantes» para Montoro es la viabilidad del sistema es «qué hacer con los fondos» que tiene el modelo actual y que, en su opinión, es necesario simplificar. En este contexto, ha considerado que el nuevo sistema tiene que estar «blindado» frente a coyunturas económicas, de manera que la educación, la sanidad y los servicios sociales estén garantizados si hay otra crisis económica. Según su criterio, se trataría de dotar al sistema de un auténtico fondo de garantía de financiación de servicios públicos que no cree agravios comparativos entre territorios y que esté financiado por los impuestos de los contribuyentes, con independencia de dónde se realice ese pago.

Montoro ha ratificado el compromiso del Gobierno con la revisión del sistema de financiación y ha pedido el apoyo de los grupos parlamentarios para que estén a la altura del desafío, que ha considerado «uno de los más urgentes y necesarios» que hay actualmente. Una reforma que no se puede hacer sin representación de la Generalitat catalana, ha reconocido, porque supondría la crítica permanente de que la revisión «se hizo sin ellos». «Eso no nos conviene», ha recalcado.

En su defensa de la revisión del modelo, Montoro ha dicho que el Gobierno es «razonablemente optimista» y se ha referido a los instrumentos aplicados hasta ahora para garantizar liquidez adicional, como el Fondo de Liquidez o el de Facilidad Financiera y que, en su opinión, deberán ir desapareciendo.

Montoro ha dibujado un escenario optimista para revisar el modelo y ha querido expresar públicamente el esfuerzo que hacen las comunidades autónomas para reducir el déficit.

Ha aprovechado además su comparecencia para referirse a los presupuestos de 2018 y se ha mostrado convencido de que se conseguirá una mayoría para aprobar las cuentas públicas pero, no obstante, ha pedido a los diputados que se animen y se sumen a ella, sobre todo aquellos que facilitaron el techo de gasto.

En caso de que no sea así, ha reconocido que habrá que recurrir «a los decretos leyes correspondientes».

Con todo, ha insistido en que se vaya paso a paso «y se vista al muñeco con orden porque si no se va a desordenar en su vestimenta».

Por su parte, los grupos políticos, salvo el PP, han acusado al Gobierno de falta de voluntad política y de poner contra las cuerdas a las administraciones autonómicas y locales sin propiciar el diálogo.

En concreto, la diputada socialista Patricia Blanquer ha acusado a Montoro de falta de lealtad al modificar las cuantías que les corresponde a las comunidades sin convocar el Consejo de Política Fiscal, mientras que el diputado de Ciudadanos Francisco De la Torre ha criticado al Gobierno por hacer las cosas «al revés» impulsado la reforma de las forales antes que las del régimen común.

Desde Unidos Podemos, Segundo González ha acusado al Gobierno de «estar todo el día vistiendo y desvistiendo al muñeco pero trabajando poco» y Josep Vendrell le ha reprochado hacer de la comparecencia un «acto publicitario».

Ferran Bel, del PDeCAT, se ha abierto a dialogar con el ministro si éste presenta un proyecto de financiación, en tanto que Ester Capella, de ERC, ha aprovechado para quejarse de la intervención de las cuentas de la Generalitat catalana y de la aplicación del artículo 155.

 

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