El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha pedido por carta dar una conferencia el próximo 24 de abril en el Senado sobre el proceso soberanista catalán y el referéndum.
Puigdemont ha remitido una misiva al presidente de la Cámara Alta, Pío García-Escudero, para reservar el Antiguo Salón de Sesiones del Senado con el fin dar una conferencia con el título «El referéndum catalán».
«Considerando la función de representación de cámara territorial que tiene el Senado y el necesario diálogo que debe presidir la acción política, no se me ocurre mejor escenario que este para pronunciar dicha conferencia», escribe el presidente de la Generalitat en una carta hecha pública hoy pero con fecha de 9 de marzo.
En la misiva, Puigdemont pide dar la conferencia el 24 de abril por la tarde, aunque manifiesta su disposición a modificar la agenda si no estuviera disponible la sala.
El presidente del Senado, Pío García-Escudero, , ha señalado que la solicitud, «como todo», tendrá que ser analizada por la Mesa.
La carta se ha hecho pública después del artículo publicado por El País de Carles Puigdemont y del vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, en el que piden al presidente del Gobierno, Marfiano Rajoy, un referéndum acordado como el de Escocia.
«Cataluña no es Escocia»
El Gobierno rechaza la posibilidad de llegar a un acuerdo para la celebración de un referéndum en Cataluña a semejanza de lo ocurrido en Escocia porque recalca que, a diferencia de este caso, en España ni el Gobierno ni el Parlamento pueden negociar algo que corresponde al conjunto de los españoles.
El Gobierno lamenta que los partidos independentistas insistan en pedir ese referéndum de autodeterminación que recuerda que no se puede negociar porque es radicalmente contrario a la Constitución y a la soberanía nacional.
De la misma forma, exhibe la disposición al diálogo en todo momento siempre dentro de los márgenes de la ley.
«Pero ni el Gobierno ni el Parlamento pueden negociar sobre lo que no les pertenece. La soberanía nacional corresponde al conjunto de los españoles. Esa -puntualizan en Moncloa- es la principal diferencia con el caso escocés que ponen de ejemplo».


