El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, votó en contra del referéndum en Kurdistán, que se celebra este lunes, mientras exige lo mismo para Cataluña. «Apoyo el derecho de autodeterminación de los pueblos», afirmó ayer en una entrevista, pero tres años antes se lo había negado a los kurdos, residentes en el norte de Iraq.
Puigdemont, con el rostro desencajado, fue ayer vapuleado durante una entrevista con preguntas comprometedoras, lejos de los masajes en la espalda que le dan los medios públicos catalanes, como TV3, más parecidas a mítines políticos y a arengar a los suyos que de tratar de sacar información.
En la entrevista de La Sexta se centró en el llamado proceso independentista, un desafío al Estado y a toda España, donde los catalanes, el 4% de la población, pretende decidir el futuro del 100%.
“La casualidad ha querido que mañana -este lunes- haya un referéndum por la autodeterminación del Kurdistán. ¿Está usted a favor de este referéndum?”, preguntó Jordi Évole. La rápida respuesta de Puigdemont fue: “Por supuesto, estoy a favor del derecho de autodeterminación de todos los pueblos, el Kurdistán por descontado que tiene derecho a este referéndum”, fue su réplica.
No obstante, en 2014, cuando Puigdemont era diputado, el Parlamento autonómico abordó este referéndum, mostrando su rechazo al mismo con los votos de CiU y PP, incluido el voto en contra del presidente catalán. “¿Usted recuerda qué votó?», le preguntó el periodista. «No, no lo recuerdo», prosiguió Puigdemont. «Votó que no», lanzó Évole, desencajando el rostro de Puigdemont.
El momento Kurdistán… @KRLS #Salvados1OCT pic.twitter.com/1OeL0rxDUr
— Jordi Évole (@jordievole) 24 de septiembre de 2017
Por otro lado, ha asegurado que se celebrará un referéndum ilegal en Cataluña el próximo 1 de octubre pese a la suspensión por el Tribunal Constitucional. Al mismo tiempo, ha descartado las elecciones anticipadas. Asimismo, ha dicho que habrá censo, vocales y presidentes de las mesas electorales. Ha añadido que lo que no habrá «sin lugar a dudas» es juego sucio.
Puigdemont ha reconocido que la consulta que promueve la Generalitat no tiene todos los «ingredientes» que le gustaría, pero sí cuenta, a su juicio, con los «necesarios». En cuanto se conozca el resultado, ha indicado el presidente de la Generalitat, reunirá a su gobierno, escuchará al parlamento y verá qué decisiones tomar.
Sí ha indicado que «ahora» no está encima de la mesa del gobierno catalán hacer una Declaración Unilateral de Independencia. Puigdemont ha acusado al Gobierno de Mariano Rajoy de rehusar hacer política e intervenir la autonomía «por la puerta de atrás, vulnerando la Constitución y no dando la cara». Ha relatado que no ha recibido llamadas de mandatarios europeos apoyando la consulta, a lo que ha agregado que ni su equipo la ha buscado ni cree que se vayan a producir.
El presidente catalán ha calificado de error el haber creído durante «demasiado tiempo» que era posible el entendimiento con el Gobierno español, así como haber alcanzado el pacto del Majestic con el PP, cuando Aznar concedió más competencias a la Generalitat. También ha apuntado que ha aportado dinero para la fianza que el Tribunal de Cuentas exige al expresidente Artur Mas: «Hemos hecho una derrama unos cuantos (…) para poder ayudar».
Personalmente, Puigdemont ha explicado que ve «difícil» que salga adelante una moción de censura a Mariano Rajoy auspiciada por PSOE, Podemos y fuerzas nacionalistas. A la pregunta de si teme ser detenido, ha reconocido que no le gustaría. «Bueno, el fiscal general creo que aventuró esta posibilidad… No me gustaría. Si tiene que pasar, vamos a hacer frente a la situación», ha recalcado antes de zanjar que considera que no sería «una buena idea».
