La situación había comenzado a crear un mal ambiente en la oficina, al existir una persona cobrando 2.500 euros al mes que no podía ponerse a trabajar normalmente por la barrera del idioma.
La Escuela Nacional de Entrenadores de Fútbol (Cenafe), ubicada en la localidad madrileña de Getafe, ha decidido no renovar el contrato del refugiado sirio Osama Abdul Moshen dada su «dificultad» para el aprendizaje del español, lo que le impedía una correcta realización de sus funciones.
Así lo ha confirmado en un comunicado el presidente de Cenafe, Miguel Ángel Galán, quien ha subrayado, de esta forma, que los motivos para no renovar el contrato de trabajo de Moshen se deben «estrictamente» a cuestiones profesionales.
Galán deja abierta la puerta a un futuro contrato a partir de febrero de 2017 «si se materializa su conocimiento del idioma y la integración necesaria para el desempeño de labores administrativas» y asegura que su empresa no ha querido hacer ningún uso público de la imagen del refugiado sirio.
Osama Abdul Moshen, conocido por sufrir una zancadilla de la periodista húngara Petra Laszlo, llegó a España en septiembre de 2015 tras aceptar la oferta de trabajo que le hizo Cenafe y desde entonces vive con sus dos hijos en un piso de Getafe cuyo alquiler abona esta escuela de entrenadores.
En el comunicado, Galán puntualiza que el contrato de trabajo de Moshen tenía una duración de doce meses, hasta septiembre de este año.
«La no renovación del contrato laboral que unía al trabajador con la empresa se circunscribe, exclusivamente, a motivos profesionales» -explica- y argumenta que su «dificultad para el aprendizaje de nuestra lengua pese a la insistencia de la empresa pidiendo su implicación en esta materia, impedía una correcta realización de sus funciones aumentando los inconvenientes que esto ocasionaba en la relación laboral con el resto de los empleados».
También asegura que la decisión se toma de mutuo acuerdo con el interesado y no de forma unilateral por parte de la empresa y apunta que los gastos de vivienda y manutención se seguirán satisfaciendo por parte de la escuela hasta noviembre de 2017 tras la renovación del contrato de alquiler.
«Manifestamos nuestro total interés en contar con el señor Moshen a partir de febrero de 2017, si se materializa su conocimiento del idioma y la integración necesaria para el desempeño de labores administrativas, tras los cuatro meses de desempleo de los que dispone».
En una entrevista al diario 20 Minutos, Miguel Ángel Galán afirma que «No ha hecho ningún esfuerzo por aprender español», afirma Galán. «Si no sabes español, ¿qué vas a hacer en una oficina?». También se le ha ofrecido enviarlo a la calle en busca de posibles alumnos para el centro en zonas o círculos donde se hable árabe, pero se ha negado, asegura.
El presidente apunta que no puede estar «un año regalando un sueldo» sin poder aprovechar profesionalmente a Osama. «No podemos seguir pagando sin que a cambio Osama aprenda a hablar español». Esta situación incluso había comenzado a crear un mal ambiente en la oficina, al existir una persona cobrando que no podía ponerse a trabajar normalmente por la barrera del idioma.
Osama ha estado cobrando aproximadamente 2.500 euros cada mes: 1.200 euros en concepto de sueldo, 600 euros para gastos, más las facturas de luz, agua, internet y móvil; 700 euros para que Osama los enviara a su familia (que está en Turquía) y otros gastos que han ido surgiendo
