Bernardo Caprotti, fundador de los supermercados Esselunga, conocido en Italia como «El rey de los supermercados» fallecido el pasado 30 de septiembre.
Germana Chiodi, señora reservada, de pocas palabras y empleada de la empresa de Caprotti desde sus 20 años, entró a trabajar en el departamento de contabilidad de Esselunga y con los años se convirtió en la secretaria, asistenta y su mano derecha.
En Italia este jueves a comenzado a circular la imagen de la que fuera su secretaria. El motivo de la popularidad de la secretaria que ahora está en todas las portadas ha sido la herencia recibida de Caprotti: nada más y nada menos que 75 millones de euros.
La herencia de Caprotti incluye villas, castillos, colección de pintura, muebles, coches, barcas y un archivo familiar con más de 4.000 volúmenes
En el testamento del empresario italiano se divide su fortuna entre sus dos hijos de un primer matrimonio y una hija del segundo. No obstante, el último capitulo detalla el legado de sus villas, castillos y colección de pintura, muebles, coches, barcas y un archivo familiar con más de 4.000 volúmenes para su secretaria.
«Fue una histórica colaboradora del propietario, con influencia en la selección de otros directivos. Si Esselunga es hoy un coloso se debe también a ella. Defendió a Bernardo Caprotti frente a todos, incluso cuando éste tuvo muchos problemas con sus hijos», afirman algunos empleados.


