Circulan por las redes sociales imágenes de la factura de la luz con abultados costes para el usuario por un consumo muy reducido. Se dan casos sorprendentes, como el de un usuario que ha consumido tan solo 3,13 euros en un mes, pero le sale a pagar la friolera de 49,78 euros. El sablazo indigna a más de uno, y no es para menos.
El desglose de la factura en cuestión muestra un pago de 33,5 euros por la potencia contratada, otros 3,13 por la energía consumida, 1,87 euros por el impuesto de la electricidad, 2,64 euros por el alquiler de equipos de medida y control y el 21%del IVA. El total: 49,78 euros.

El usuario, según expertos consultados por INTERECONOMÍA.COM tiene una alta potencia contratada, por lo que la factura de la luz se le dispara incluso sin hacer consumo.
De hecho, para una potencia contratada de 4,4 kw (la recomendada para un piso de 70 metros cuadrados con un termo de agua pequeño) ha supuesto un coste de 0,0085264341957255 euros por kw (1.778 kw reales). En esa misma factura, por la energía consumida la factura ha supuesto 12,96 euros. El impuesto por electricidad asciende a 1,44 euros, mientras que por el alquiler de equipos de medida y control se han pagado 0,8 euros. El IVA del total de estos costes asciende a 6,38 euros. La factura a pagar triplica así el de la energía consumida, hasta los 36,74 euros.
El beneficio de las eléctricas sube mientras se dispara la factura de la luz
De esta forma, incluso sin hacer uso de la vivienda hay que pasar por la caja de las eléctricas, que han ganado 56.000 millones de euros durante la crisis, mientras el recibo de la luz se ha disparado un 52% en ese tiempo.
Para conocer mejor la ilegible factura de la luz, la potencia contratada es la cantidad de energía que puede utilizar para conectar aparatos eléctricos. Esta parte de la factura de la luz la solicita el cliente con la compañía eléctrica y va en función de las necesidades, como por ejemplo si se enchufan varios electrodomésticos al mismo tiempo, un termo de agua pequeño, si la vivienda llega a los 49 metros o bien supera los 70 metros, etc.
En caso de necesitar varios electrodomésticos al mismo tiempo, como por ejemplo un horno, la plancha y la vitrocerámica se necesitará una mayor potencia, por lo que irremediablemente desembocará en un aumento en el recibo de la luz.
La potencia de la luz se mide en kilovatios (kW), que es un dato determinado en la factura de la luz y que aparece siempre bajo el nombre de «potencia contratada» junto con las letras kW y el precio en euros que cuesta cada kW.
Asimismo, esta parte tiene un coste fijo y otro variable. La cantidad fija se abonará siempre, haya o no consumo, y una cantidad por el término de consumo. La suma de ambas dará el total de lo que pagaremos por energía eléctrica, antes de impuestos, a lo que hay que añadir el alquiler de los equipos y el IVA (21%) pese a ser un servicio básico.