El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha abogado por no romper el pacto de gobierno en Barcelona con la alcaldesa Ada Colau (BComú), incluso aunque finalmente el consistorio de la capital catalana diera apoyo al referéndum independentista del 1 de octubre.
Colau ha congelado la decisión de ceder o no los locales de votación que el president Carles Puigdemont le había pedido poner a disposición para el 1-O, a la espera de que el Govern dé garantías de que no pondrá en riesgo al Ayuntamiento y los funcionarios tras la suspensión del 1-O por parte del Tribunal Constitucional.
Sánchez ha protagonizado este martes en Barcelona el desayuno informativo Fórum Primera Plan@ que organiza El Periódico de Catalunya, en el que ha sido preguntado sobre si considera que el PSC debería romper el pacto de gobierno en Barcelona si la alcaldesa acaba apoyando el 1-O o cediendo locales municipales para celebrar el referéndum.
Aunque ha dejado claro que la «estrategia de gobierno en Barcelona» corresponde al PSC y a su federación de Barcelona, sí ha querido dar su «opinión como secretario general»: «El PSC ha gobernado en Barcelona más de 20 años. Mi opinión es que cuando el PSC se mete en un gobierno, se incorpora con todas las consecuencias para resolver temas de sanidad, derechos sociales o desigualdad».
«Eso está por encima de cualquier otra consideración. Y esos compromisos deben ser hasta final de legislatura. Creo que con esto he sido claro», ha dicho, y al ser repreguntado sobre si entonces él defiende mantener ese pacto, ha reafirmado: «Insisto, por los compromisos que tenemos con los ciudadanos».
En cualquier caso, ha lanzado un mensaje a Colau: «Me gustaría que la alcaldesa, a la cual le manifiesto mi cariño y reconocimiento personal y político, estuviera al lado de los alcaldes del PSC. A quince días del referéndum, no entiendo que no se haya posicionado al lado de los alcaldes socialistas» contra el 1-O.
Había una nutrida representación de alcaldes socialistas, especialmente del área metropolitana de Barcelona, con Núria Marín (L’Hospitalet de Llobregat) a la cabeza.
Según han indicado a Efe fuentes socialistas a Efe, Marín ha explicado a esos alcaldes su conversación ayer con Puigdemont, en que le exigió tras la ofrenda de la Diada que «dejara tranquilos a los alcaldes»; y han constatado la unidad de acción de sus consistorios con vistas al rechazo al referéndum del 1 de octubre, según dichas fuentes.
Respecto a los alcaldes del PSC, Sánchez ha «reconocido» su posición ante el 1-O, en el sentido de la «defensa de la legalidad, el diálogo y la institucionalidad, pues ponen sus instituciones al servicio de todos los catalanes y no solo de una parte»
«Nuestro reconocimiento, respeto y admiración a un comportamiento ejemplar que están teniendo en circunstancias tan complicadas», ha resaltado Sánchez, que ha exigido al Govern que «deje de señalar a los alcaldes socialistas y a la oposición parlamentaria, que precisamente hacen el trabajo que no hacen otras instituciones».
Finalmente, ha denunciado la «fractura que se está produciendo en Cataluña» y ha lamentando que «el Govern inició el Procés para una ruptura de Cataluña con el conjunto de España y ha acabado fracturando socialmente la sociedad catalana, que es el mayor error que puede cometer un gobernante».
