El Comité Federal del PSOE ha forzado la dimisión de Pedro Sánchez al tumbar el congreso exprés con 133 votas en contra y solo 107 a favor. El secretario general interino del PSOE se queda así con un «no» rotundo a su propuesta. Esta votación se ha realizado finalmente a mano alzada, y no en voto secreto como pedía la Ejecutiva de Sánchez, que no ha sido reconocida por los críticos tras la dimisión de 17 de sus miembros.
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha anunciado su dimisión del cargo ante el Comité Federal de su partido, tras perder la votación sobre la celebración de un congreso exprés. «Para mí ha sido un orgullo y presento mi dimisión. Ha sido un honor«, ha asegurado. Sánchez ha tomado la palabra al hacerse oficial los resultados de la votación, que ha perdido con 132 votos en contra frente a 107 a favor.
Los alrededor de 253 asistentes se han pronunciado a mano alzado sobre este asunto, después de que a media tarde se frustrara una votación secreta, en urna, por las quejas de los críticos. En su intervención, ha comunicado que dimite y ha apelado a la unidad del PSOE. «Para mí ha sido un orgullo y presento mi dimisión. Ha sido un honor«, ha dicho.
Se ha comprometido a seguir sirviendo de manera leal a su partido y ha agradecido el trabajo realizado en estos dos años de mandato. «Es un orgullo ser militante delPSOE«, ha recalcado.
También ha señalado que había realizado su propuesta sobre el calendario de primarias y de congreso exprés por entender que había un debate que venía de largo y un cuestionamiento al secretario general. Y además porque está convencido de que el PSOE tenía que dar una alternativa al Gobierno de Rajoy, que no fue posible en la breve legislatura pasada.
Nueve horas de guerra interna
Los dos asuntos se podían haber dirimido en el congreso federal que sugirió celebrar en noviembre, después de unas primarias para elegir al secretario general, y ha insistido en que debe ser la militancia la que se pronuncie sobre estos dos asuntos.
Tras nueve horas en decidir la votación debido a la guerra interna desatada entre los críticos, los 253 miembros del Comité Federal del PSOE han votado en contra de celebrar un congreso extraordinario con la militancia el próximo 23 de octubre para elegir al nuevo secretario general o bien ratificar a Sánchez.
Este tipo de votación, tradicional en el Comité Federal, se ha realizado uno a uno por llamamiento. Sánchez aseguró el pasado viernes que si el Comité rechazaba su propuesta dimitiría y lo ha vuelto a admitir este sábado.
Los de Sánchez pedían una votación con urna y secreta, pero críticos se han levantado del asiento a grito de «sinvergüenzas», «cobardes» y denuncias de «pucherazo».
Ahora se inicia el tramo final de la guerra interna por el control del PSOE. En caso de ganar los llamados «susanistas», se conformará una gestora, cuyo presidente sería el presidente de Asturias, Javier Fernández, elogiado Díaz recientemente. En caso de que Sánchez pudiera convocar las primarias, Susana Díaz se tendría que enfrentar a la militancia del partido.
La primera y frustrada votación se realizó con una urna sin que hubiera un censo ni tampoco qué se iba a votar. Asimismo, los críticos han cosechado firmas para obligar a realizar una moción de censura contra Sánchez, para ello necesitaban el 20% de los 253 miembros del Comité Federal, pero la mesa, controlada por Sánchez con dos votos a uno, ha desestimado que entrara en el orden del día. Las firmas reclutadas han sumado 129 miembros.
