Llegó por la puerta de atrás a La Moncloa, con el apoyo de radicales e independentistas, bajo la promesa de convocar elecciones, pero le gusta la poltrona y ahora descarta comicios generales, porque ‘la ciudadanía necesita este Gobierno’, aunque sea sin pasar por las urnas.
La ministra portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha asegurado que queda «absolutamente descartado» que se produzca un adelanto electoral y que estas elecciones pudieran coincidir con la celebración de las andaluzas.
Según ha explicado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el Ejecutivo está trabajando para la ciudadanía y ésta «está entendiendo la labor del Gobierno para mejorar su Estado del bienestar». Sin ningún rubor, la ministra portavoz ha señalado que la ‘ciudanía necesita este gobierno’, aunque esa misma ciudadanía no lo voto en ninguna de las elecciones que se presentó Sánchez como cabeza de lista y ya van dos.
Ha contestado así a una pregunta planteada ante un previsible adelanto electoral en Andalucía después de que el líder de Cs en esa comunidad, Juan Marín, haya decidido proponer hoy a la Ejecutiva del partido naranja la ruptura del pacto de investidura con Susana Díaz.
Saben muy bien Pedro Sánchez y el PSOE que si convocan elecciones las pierden, porque, en realidad, lo que no entienden la ciudadanía es la afición del presidente del Gobierno a los helicópteros -los utiliza para ir de La Moncloca a la base de Torrejón de Ardoz, o el uso de aviones oficiales para acudir a conciertos de música y ya no digamos las rectificaciones del Ejecutivo en temas como la inmigración, el ataque a una industria tan importante como la del autómovil, la manga ancha rozando la frontera del constitucionalismo con los catalanes separatistas o que ponga en riesgo 6.000 empleos en Navantia y las relaciones diplomáticas con Arabia Saudí.
Esa ciudadanía tampoco entiende como en tan sólo 100 días de Gobierno se han deteriorado todos los indicadores económicos , siendo especialmente importante el del paro, que en agosto registró su cifra más alta desde el último año de Zapatero (2011), o del turismo que ha caído cuando iba lanzado a una cifra récord.
Pero este Gobierno de humilde tiene poco y cree que lo que realmente necesita la ciudadanía es sacar a Franco del Valle de los Caídos, quitarle las medallas a Billy el Niño, establecer relaciones diplomáticas con el estado terrorista de Palestina o que los españoles vuelvan a pagar el turismo sanitario con el detrimiento del sistema sanitario español y el aumento de las listas de espera.
