45 minutos han tardado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, en despachar el nuevo escenario que se abre en Cataluña, más cuando los políticos presos podrían ser designados consejeros y se espera que Quim Torra designe al imputado Josep Trapero como jefe de los Mossos.
45 minutos es un tiempo sensiblemente inferior a la intervención de Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos y jefa de la oposición en Cataluña, más cuando se está exigiendo un mayor grado de actuación con el 155 de la Constitución.
Rajoy y Sánchez se han entrevistado públicamente un día después de que Quim Torra, ahora en Alemania para mantener su reunión con Carles Puigdemont, ex presidente de la Generalitat y fugado de la justicia española, sea investido presidente de la Generalitat. La reunión ha concluido a las 10:20 horas, tras tan solo 45 minutos de encuentro.
El líder del PSOE ha trasmitido a Rajoy su apoyo al Gobierno ante cualquier ilegalidad que pueda repetirse en Cataluña con este nuevo Gobierno autonómico, que se ha propuesto mantener el rumbo hacia la independencia de Cataluña, con un proceso constituyente. Sánchez exigía a Rajoy poner en marcha alguna «respuesta política» ante el reto independentista. De momento, el Ejecutivo ya emitió un comunicado en el que avisa de las consecuencias en caso de que se reproduzca la situación en Cataluña.
Rajoy pide «mesura» ante el nuevo desafío separatista
Tras la investidura de Torra ayer en el Parlament, el presidente del Gobierno ofreció «entendimiento» y «concordia» al nuevo presidente catalán pero le avisó de que garantizará que en todo momento se cumpla la ley y la Constitución. Rajoy, por su parte, viaja a Bulgaria de viaje oficial y a su vuelta mantendrá un segundo encuentro el próximo jueves con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.
El presidente de Ciudadanos le ha reclamado que «rectifique» y extienda la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña más allá de la formación de un nuevo Govern ante el anuncio de Torra de crear una república catalana.
En respuesta a Rivera, Rajoy pidió «mesura» y reconoció que, aunque no le ha gustado nada lo que ha escuchado del nuevo presidente catalán, le juzgará por sus hechos.


