El público asistente al encendido de luces de la Feria de abril en Barcelona recibió a Ada Colau con una sonora pitada y abucheos. «Para nosotros es un placer estar aquí», decía una balbuceaba Colau ante la presión del público para que se marchara del escenario.
Los pitos iban a más, y Colau emplazaba a sus detractores a dialogar después. «No sé por qué me pitáis, si queréis hablamos después», dijo. Colau, para evitar que el abucheo fuera a mayores en su contra, presentaba al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. «Llegar hasta aquí no es fácil, pero lo importante es que hemos llegado», decía Colau, que intentaba apaciguar al público con un «la Feria de Abril quiere a Barcelona, y Barcelona quiere a la Feria de Abril«. Pese a ello los silbidos y pitos iban en aumento.
Los pitos se produjeron por las restricciones de Colau a los organizadores del evento. El Ayuntamiento ha sacado a concurso público esta licitación «por transparencia, porque hay más de un promotor interesado e incluso un contencioso entre entidades para organizarla», según ha indicado el Ayuntamiento a Efe.
La respuesta de los feriantes no se hizo esperar. «La capital catalana perdería, de esta forma, otro acontecimiento multitudinario que atraería centenares de miles de personas», ha destacado la federación de entidades andaluzas.

