El Gobierno tendrá que realizar un ajuste en el déficit de 5.500 millones y en vez de reducir gasto lo hará por la vía de los ingresos, es decir, con subidas de impuestos como viene haciendo durante toda la crisis.
En el impuesto de Sociedades, el Gobierno de Mariano Rajoy planea eliminar las deducciones y beneficios fiscales. Es el único impuesto que no ha logrado ascender durante la crisis, por lo que el Gobierno considera que hay que eliminar los ahorros fiscales empresariales, pese a que éstos generan empleo e inversión.
El escenario económico que se presenta para España en 2017 es complicado, más cuando todas las previsiones apuntan a un menor ritmo de crecimiento. BBVA Research ha pronosticado una subida del 2,5% en el PIB y ha alertado que una subida de impuestos podría ser aún más negativa para la lenta recuperación económica.
El objetivo de déficit pactado con Bruselas se sitúa en el 3,1% para el próximo año, un nivel que volverá a incumplirse, según las agencias de calificación Moody’s y Fitch. Para conseguirlo, España tendría que recortar cerca de 5.500 millones, y con un Congreso muy dividido para continuar con las reformas necesarias para atajar los problemas estructurales.
El Presupuesto que maneja ahora mismo el Gobierno, entregado a Bruselas el pasado mes de octubre, apunta a un déficit del 3,6%, muy superior al establecido por la Comisión Europea, que emplazó a España a tener lista una serie de medidas para evitar incumplir de nuevo con los objetivos fijados.
Los trabajadores se librarán de una nueva subida en el IRPF, según señala Cinco Días, que apunta que las medidas irán encaminadas a dar un hachazo a las grandes empresas. PP y Ciudadanos firmaron reformar el impuesto de sociedades para cerrar agujeros, mejorar el control y recaudar más sin subir los tipos nominales, es decir, incrementar el tipo efectivo de las grandes empresas para que se sitúe en el 25%, un nivel que solo podría conseguirse eliminando bonificaciones y deducciones. La medida estaría respaldada por el resto de partidos mayoritarios de la Cámara Baja, PSOE y Podemos.
Eliminar bonificaciones en Sociedades
De esta forma, Hacienda incluso pasaría a modificar las exenciones de las plusvalías obtenidas por filiales en el extranjero, una maniobra de ingeniería fiscal legal que hace que las grandes empresas no tengan que tributar por estos rendimientos. No obstante, habría que vigilar en este punto el posible conflicto con doble imposición, ya que las ganancias se podrían tributar en el país donde tienen sede estas filiales, perjudicando la reforma.
El Ministerio de Hacienda, dirigido por Cristóbal Montoro, efectuó un cambio en el pago fraccionado durante octubre, por el que las empresas que facturan más de diez millones deben abonar un tipo del 23% del resultado contable, mientras que la banca tendría que pagar un 25%. La medida espera recaudar 8.300 millones de euros, un dinero que rebajaría la factura del déficit.
Esta medida se implantaría hasta que el déficit se reduzca por debajo del 3%, un objetivo fijado para 2018, pero los expertos ven improbable que el desajuste entre ingresos y gastos se cumpla también para ese año.
Otra de las medidas implementadas hasta ahora se centran en el exit tax, un impuesto que pagan quienes abandonan España. Bruselas ha dado un giro de 180 grados por este impuesto, ya que Bruselas permite a los países miembros endurecer la normativa. Hasta ahora, sobre esas plusvalías latentes abonarán un 24% si salieron de España en 2015 y del 23% si salen a partir 2016, mientras que por IRPF se paga un tipo del 47% en 2015 y del 45% en 2016, para rentas superiores a 60.000 euros.
Más impuestos al diésel y al tabaco
Asimismo, el tabaco será otro de los posibles impuestos que suban, más cuando en España es más barato comprarlo respecto a los países vecinos, a excepción de Andorra.
Las petroleras, transportistas y consumidores se verán afectados por una subida en el impuesto del diésel, más cuando el precio del petróleo está retrocediendo.
El PSOE defendía la creación de impuestos verdes y un mismo tipo autonómico, mientras Podemos exige que el diésel se grave al resto ya que es más contaminante que la gasolina. España tiene los impuestos medioambientales por debajo de la media europea.
Asimismo, habría cambios en el IVA, con la eliminación del IVA superreducido a determinados bienes y servicios, aunque ha prometido bajar el IVA cultural al 10%.


