El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha hecho oficial su candidatura a la vicepresidencia del Banco Central Europeo (BCE), para la que cuenta con el aval del Gobierno que espera recuperar la presencia española en una institución de la que salió en 2012.
El Ejecutivo ve «una posibilidad muy clara» de lograr los votos necesarios para acceder al puesto, según ha dicho De Guindos en rueda de prensa, donde ha asegurado que tanto el presidente como él mismo han recabado «los apoyos necesarios».
El sueldo base de su antecesor, Vítor Constancio, como número dos del BCE ascendió en 2016 a cifra de 334.080 euros. El vicepresidente es el segundo directivo mejor pagado de la institución, solo por detrás del presidente, Mario Draghi, quien en 2016 cobró un salario básico de 389.760 euros.
Según los últimos datos del Portal de Transparencia del Gobierno, la retribución de Guindos como ministro fue en 2017 de 73.650 euros.
Queda por dilucidar quién sustituirá a De Guindos al frente de la cartera de Economía, con especulaciones que apuntan a otros miembros del Gobierno, a exministros y a primeras figuras del mundo empresarial.
De momento De Guindos no ha dejado vacante su silla, ya que no presentará su dimisión hasta que el Consejo Europeo de los próximos 22 y 23 de marzo decida entre su candidatura o la del gobernador del Banco Central Irlandés (ICB), Philip Lane.
En opinión del Gobierno, la gestión del ministro al frente de Economía durante la crisis económica y financiera es garantía más que suficiente para ser acreedor del cargo en el BCE, que ocuparía el 1 de junio.
De Guindos no ha dado detalles sobre cómo se ha gestado su candidatura y solo ha dicho que siempre ha contado con el apoyo de Mariano Rajoy, a quien ha trasmitido su agradecimiento por el respaldo recibido en años «complicadísimos» y por «entender las razones por las cuales es importante que España optara a este puesto en el BCE».
