José Mota se pone en la piel de un tertuliano, cuyos conocimientos alcanza para hablar de cualquier tema pareciendo un experto en la materia. El humorista lo demuestra hablando de las relaciones de China y Japón, pasando a la etnología e incluso a la medicina.
Y es que, un tertuliano sino es «todólogo» no puede definirse como tertuliano. Un claro ejemplo son las tertulias en televisión, en las que aparecen siempre o casi siempre las mismas caras para abordar todo tipo de temas.
