Durante la crisis se han disparado las falsas ofertas de trabajo. Desalmados que se benefician de la lacra del paro, que en España roza los 4,8 millones, según los últimos datos de la EPA. Las ofertas se lanzan a discreción, cualquiera puede ser una víctima, pero especialmente los colectivos menos favorecidos y familias desesperadas son los más vulnerables.
Las ofertas de trabajo falsas tienen un fin común: sacar el dinero a sus víctimas, sin importar su estado financiero. Un fraude que se ha extendido durante la crisis y que aún ahora se mantiene.
Para identificar estas falsas ofertas de trabajo hay que prestar atención a la escritura. Una empresa que te promete un salario alto, al menos debe mostrarte un más que correcto uso del lenguaje. Una falta de ortografía, frases mal construidas o anglicismos deben hacernos desconfiar.
Asimismo, la empresa está afincada en el extranjero y no en España. Tampoco tiene oficinas comerciales ni sede fiscal en España, por lo que directamente lo mejor es borrar el correo una vez que se ha remitido a la oficina de delitos telemáticos de la Policía o Guardia Civil.
El remite del correo es una cuenta genérica de un gigante de Internet, como hotmail.com, gmail.com, o yahoo.com. Si una empresa es suficientemente generosa con un salario deberá tener web y correo propios. Si no es así, lo mejor es borrarlo y seguir buscando.
Si la empresa pasara estas tres primeras preguntas, la siguiente a tener en cuenta es si piden un adelanto del dinero al futuro trabajador. Ninguna empresa seria pediría dinero a un candidato, por lo que directamente se trata de una estafa.
Asimismo, la exigencia es realizar una transferencia a través de Money Gram o Western Union, dos entidades que no siguen el rastro del dinero, por lo que se perdería el importe.
La siguiente premisa que imponen los estafadores es ofrecer un trabajo soñado. Trabajo a distancia o teletrabajo sin moverte de casa.
Asimismo, otro de los puntos en los que hay que poner especial atención es la oferta en sí. La víctima es seleccionada sin que haya un proceso de selección previo, sin que haya que competir con otros candidatos al puesto. Esto no ocurre jamás en ninguna empresa que se dice seria. La entrevista de trabajo es casi obligatoria antes de firmar un contrato.
El puesto de trabajo es el mejor que has podido soñar. Se engatusa a la víctima con promesas de sueldo, bonus, vacaciones pagadas, móvil o incluso vehículo propio a nombre de la empresa.
Una vez leído estos pasos, el siguiente es descargar el fichero en el que se pide todo tipo de datos personales y bancarios, con lo que el estafador podría llegar a abrir cuentas o pedir préstamos a tu nombre. Ni se descarga ni si rellena. Lo mejor, borrar el correo o colocarlo en la carpeta de correos no deseados.
Para detectar la estafa en los anuncios por Internet hay que prestar atención al número al que hay que llamar para poder concertar la entrevista de trabajo. Los estafadores darán un número de tarificación especial o bien pedirán el envío de un mensaje a un número «premium», activando así un servicio que cobrará un euro por mensaje recibido, engordando la factura telefónica.
Asimismo, jamás hay que dar datos personales ni bancarios ni por correo ni por teléfono. Eso se facilita siempre a la hora de firmar un contrato.
Las ofertas para realizar transferencias bancarias suelen ser constitutivas de delito para quien las hace, es decir, la propia víctima. Este tipo de ofertas suelen ser muy jugosas, pero podría acabar en la cárcel por blanqueo de capitales.
En caso de encontrarse con alguna oferta falsa o susceptible de ello, hay que dirigirse a la Policía o Guardia Civil.
