Sídney (Australia), 29 abr.- Timor Oriental invocó un mecanismo de Naciones Unidas en su último intento por delimitar de manera negociada su frontera marítima con Australia, señaló hoy el expresidente timorense Xanana Gusmão.
«Buscamos que el Gobierno de Australia (…) defina sus fronteras marítimas y encontramos una pared de silencio», dijo Gusmão, actual jefe negociador de las fronteras marítimas de Timor Oriental y primer mandatario cuando en 2002 la nación del Sudeste Asiático se independizó de Indonesia.
«Australia rehúsa hablar y resolver el 1,8 por ciento de su frontera marítima total (que queda por delimitar)», se quejó Gusmão ante casi un centenar de activistas australianos y timorenses reunidos en un recinto religioso del centro de Sídney.
Timor pide que la frontera se establezca en la línea equidistante entre las costas de ambos países y se elimine la establecida entre Australia e Indonesia en 1989, que repartió los recursos entre los firmantes y dejó a la excolonia portuguesa sin delimitación marítima
Al alcanzar la independencia en 2002, Australia y la joven nación asiática firmaron el «Tratado del Mar de Timor» que crea una zona de desarrollo petrolero común y sienta las bases para la gestión de las reservas del yacimiento «Greater Sunshine».
Cuatro años después, Camberra y Dili firmaron otro acuerdo para la distribución equitativa de los recursos de petróleo y gas, que se valoran en más de 30.500 millones de dólares (26.797 millones de euros).
Timor Oriental pidió a principios de abril un proceso de conciliación obligatoria para este conflicto amparado en la Convención sobre el Derecho del Mar de la ONU para que Australia se siente en la mesa de negociaciones para fijar de forma permanente las fronteras marítimas.
Gusmão explicó que este proceso, que «no ha sido utilizado antes» y «se ajusta a las circunstancias específicas que afectan a Timor Oriental», fue invocado porque Australia no reconoce un aspecto de la jurisdicción de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar.
Según la posición timorense, al país asiático le correspondería la mayor parte de los recursos a la luz de esta Convención.
«En caso de no lograr un acuerdo. Los representante entregarán las recomendaciones al secretario general de la ONU y Australia será requerido a negociar de buena fe en base a este informe», explicó Gusmão.
Timor ya ha designado a sus dos representantes y ahora «Australia tiene hasta el dos de mayo para nominar» los suyos, adelantó el mandatario. EFE


