El Mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, y los presidentes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sánchez; y el de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, se enfrentan a una acusación de sedición por su papel en la hoja de ruta separatista.
A su llegada, les han aplaudido una veintena de diputados independentistas con consignas como «No estáis solos«, a las que han respondido sonriendo. Trapero, con semblante serio y vestido de paisano, a diferencia de la última vez que declaró, que vino de uniforme, tras el aviso de la Audiencia Nacional ya que podría ser detenido.
Los tres, junto con la intendente de la Policía catalana Teresa Laplana declararán ante la juez Carmen Lamela investigados por sedición, un delito penado de entre 8 a 15 años de cárcel. La jueza investiga el asedio a la Guardia Civil el pasado 20 de septiembre durante el registro policial de la Consellería de Economía así como los sucesos ocurridos durante el referéndum del 1-O.
La secretaria del juzgado número 13 de Barcelona tuvo que salir por el tejado
Antes que ellos han comenzado a declarar como testigos dos guardias civiles y la secretaria del juzgado número 13 de Barcelona que, ante el asedio por el que varios agentes permanecieron casi 24 horas encerrados en la Consellería de Economía el 20 de septiembre, tuvo que salir del edificio por un teatro anexo.
En cuanto a Sánchez y Cuixart, la jueza y la Guardia Civil creen que «forman parte de un comité estratégico con unas funciones concretas a ejecutar» para conseguir la independencia de Cataluña e, incluso, les sitúan «en una posición decisoria similar» a la que ostenta la cúpula de la Generalitat, mientras que Trapero sería el brazo ejecutor del plan independentista.
La secretaria del Juzgado número 13 de Barcelona y dos guardias civiles han comenzado a testificar a las 9:25 horas acerca del asedio que sufrieron el 20 de septiembre durante un registro en la Consellería de Economía de la Generalitat en el marco de una operación policial para impedir el 1-O.
La ANC y Òmnium forman parte de un comité estratégico con unas funciones concretas a ejecutar con el objetivo de la independencia de Cataluña
Los dos agentes y la secretaria judicial, que tuvo que huir del edificio por la azotea y salir por un teatro anexo, comparecen como testigos ante la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, que investiga por sedición estos hechos -penados entre 8 y 15 años de cárcel- por los que hoy vuelven a declarar los cuatro imputados en esta causa.
La expectación mediática ante estas declaraciones, que han coincidido con la respuesta del presidente catalán, Carles Puigdemont, al requerimiento del Gobierno, ha hecho redoblar la seguridad alrededor de la sede de la Audiencia Nacional en la que se ha establecido un perímetro de seguridad para controlar los accesos.
Estos cuatro investigados ya comparecieron ante la juez el pasado 6 de octubre, que les ha vuelto a citar para que puedan responder del último atestado de la Guardia Civil que les fue notificado ese mismo día y que ampliaba los hechos investigados a los sucesos del 1-O en Cataluña.
