El Tribunal de Cuentas de la Unión Europea (TCE) detectó un error en el gasto de los recursos financieros comunitarios del 3,8% en 2015, es decir, 5.517 millones de euros.
Por sectores, los niveles de error más elevados se produjeron, un año más, en los gastos en cohesión económica, social y territorial (5,2%), así como en la partida de competitividad para el crecimiento y el empleo (4,4%), que incluye inversiones en investigación. Por el contrario, los gastos administrativos (0,6%) registraron el menor nivel de error.
Los errores detectados bajaron del 4,4% anotados en 2014, según el informe anual sobre el presupuesto de la Unión Europea presentado este jueves por la institución. De acuerdo con el TCE, el gasto total del club comunitario durante 2015 ascendió a 145.200 millones de euros.
Pese al descenso de la cifra, el TCE recalcó en sus conclusiones que el porcentaje sigue siendo «significativamente superior» al umbral del 2% fijado por el propio Tribunal como indicador de una buena gestión del gasto.
El documento también subrayó que los niveles de error resultan muy similares en el caso del gasto gestionado de forma directa por la Comisión Europea (3,9%) y en el administrado de forma compartida con los estados miembros (4%). En el caso de la recaudación de los ingresos no se detectaron errores.
Son pagos que no se debieron realizar por saltarse las normas de la UE
El Tribunal de Cuentas especificó que los resultados de este informe anual no representan niveles de fraude, ineficacia o despilfarro, sino una estimación del dinero que no debería haber sido abonado porque el pago no se hizo conforme a las normas de la Unión Europea.
Según el organismo comunitario, la diferencia entre los regímenes de reembolso, en los que la UE devuelve a los beneficiarios los costes para las actividades subvencionables sobre la base de las declaraciones de costes, y los regímenes de derecho, donde los pagos se abonan si se cumplen ciertos requisitos, mantuvieron su influencia en el nivel de error.
Aun así, el reembolso de los costes tuvo un nivel de error mucho más elevado (5,2%) que el gasto basado en el régimen de derechos (1,9%).
Por otro lado, el mayor recurso a los instrumentos financieros para hacer frente a situaciones de emergencia como la crisis de refugiados, que no están directamente financiados por el presupuesto de la UE, presenta mayores riesgos para la rendición de cuentas, indicó la institución.
Pese a los errores, el TCE reconoció que las medidas correctoras aplicadas por los estados miembros y la Comisión contribuyeron a reducir el nivel global de error del 4,3% al 3,8%.
No obstante, consideró que el Ejecutivo comunitario aún puede tomar medidas adicionales para mejorar su evaluación del riesgo y el impacto de las medidas correctoras.
En el caso de los estados miembros, el Tribunal de Cuentas recalcó que el nivel de seguimiento de sus recomendaciones es «muy dispar», y agregó que los cambios observados en las políticas y prácticas nacionales son «limitados».
«Los ciudadanos no pueden ni empezar a confiar en las instituciones de la UE si no creen que cuidamos su dinero de forma adecuada y explicamos correctamente cómo lo hacemos», afirmó el presidente del TCE, Klaus-Heiner Lehne, durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos de la Eurocámara para dar a conocer el estudio.
En un comunicado, la Comisión Europea se mostró satisfecha con las conclusiones del informe y aseguró que proporcionan «un certificado de buena salud» de las cuentas comunitarias.
Mientras tanto, el presidente de la Comisión de Presupuestos de la Eurocámara, Joachim Zeller, reconoció la «tendencia positiva» en los niveles de error, aunque criticó la falta de flexibilidad del presupuesto ante la crisis de refugiados, el terrorismo, las sanciones a Rusia o los problemas económicos.


