Uber vuelve a la carga para competir con JustEat. Esta vez lo hace en Madrid tras la fracasada experiencia en Barcelona, donde tuvo que cerrar hace dos años.
El servicio de UberEats en Madrid solo abarcará la almendra de la M-30, y se suma a las 50 ciudades donde se da de momento este servicio. UberEats tiene hasta ahora 200 restaurantes asociados, con un número indefinido de repartidores, ya que la aplicación oculta su número.
El servicio se entregará en bicicleta o moto, al tiempo que el reparto podrán hacerlo empresas especializadas en esta actividad. El precio del reparto se ha estipulado en 2,5 euros, desde las 12:00 horas hasta las 0:00. Para poder acceder al servicio, el cliente deberá descargarse la aplicación y registrarse, estos datos podrán ser los mismos que UberX.
Tras la prohibición de poder dar servicio de taxi en España, Uber se lanzó al reparto en Barcelona, pero el pasado 2016 cesó la actividad por falta de clientes. El reto era llegar a un máximo de 10 minutos en entrega del pedido. Así lo vendió en 2015: «La fama mundial de la gastronomía española, el carácter cosmopolita de la ciudad y la buena aceptación entre los españoles de las nuevas oportunidades creadas a partir de la economía on demand».
El servicio en Madrid, operativo desde este miércoles, solo se dará a los clientes que vivan en la almendra interior de la M-30, con la proyección de incrementarla hacia afuera de cara a próximos meses.
UberEats, además, ha dado un tiempo máximo de entrega del pedido de 30 minutos, más cuando se opera por zonas. No obstante, el pedido podría demorarse si el cliente pide en un restaurante alejado de su zona.
UberEats se lanza en Madrid tras fracasar en Barcelona
Noticias 18/01/2017
